Las cinco horas y 53 minutos que duró la batalla de Novak Djokovic y Rafael Nadal en la final del Abierto de Australia del domingo dejó al mundo de boca abierta. ¿Cómo hicieron los tenistas para soportar tanto esfuerzo físico y sicológico? El Observador consultó a varios especialistas para conocer los secretos que Nole y Rafa dejaron sobre la pista de Melbourne

José Luis Damiani, ex capitán uruguayo de Copa Davis, fue muy gráfico: “Un tenista no se entrena para esto, es al revés, hay tenistas preparados para esto”.

“Estamos hablando de dos monstruos y ninguno estaba para ceder”, agregó Damiani, quien llegó a ser 49º del ranking ATP.

“Estaban cansados e igual corrían porque apareció una fuerza adicional por encima de lo físico que la dio la adrenalina del momento y el singular hecho de que te gusta lo que estás haciendo. Tanto agotamiento, tensión al 100% y presión nerviosa, es para el tenista lo que le gusta hacer”, dijo Damiani.

“Están acostumbrados a este tipo de esfuerzos, saben cuando jugar y cuando aflojar. Pero el entrenamiento mental es fundamental. Federer ha bajado eso un poco en los últimos tiempos porque ya lo ha ganado todo”, contó Gonzalo Lasale, entrenador y director de la empresa Todo Tenis, que se dedica a desarrollar actividades de tenis.

Para Jorge Botejara, preparador físico de la selección uruguaya de básquetbol, el primer punto de los mencionados por Lasale es clave: “Djokovic y Nadal son capaces de jugar ese partido por el elevadísimo nivel de acumulación de juegos en esas circunstancias durante un largo período, es decir durante su vida deportiva”.

Botejara descontó que “a ese nivel tienen planes súper específicos dirigidos a lo informático y energético”.

Para Martín Cuevas, jugador uruguayo del equipo de Copa Davis y 562 ATP, es fundamental el equipo técnico que rodea a los jugadores: “Viajan con técnico, preparador físico, kinesiólogo, masajistas y tienen cuidado todos los detalles”.

Desde Buenos Aires, el hermano menor de Pablo –número uno uruguayo– aún sigue emocionado con la final que vio: “Es increíble lo que jugaron, fue un nivel impresionante, Nole jugó dos días antes a cinco sets a un nivel impresionante también. Van a quedar en la historia para siempre, van a ser los mejores”.

La recuperación
Recuperarse después de un torneo de esta clase no es lo importante porque a Nole y Rafa ahora los espera un buen descanso.

“Un Grand Slam son siete partidos en 14 días. En fútbol se escucha muchas veces decir que es muy difícil jugar dos competiciones por semana y acá hablamos de un deporte individual”, indicó Damiani.

Para Joselo, de 55 años, “siempre hubo tenistas de este nivel dispuestos a estar cinco sets y cinco horas al máximo de tensión como (Bjong) Borg, (Guillermo) Vilas, (Jimmy) Connors, (Ivan) Lendl o (Boris) Becker”.

Andrés Barrios, quien planifica la actividad física de Marcel Felder (el dos uruguayo y 241 ATP) desde hace años, miró el fenómeno desde su rol de preparador físico: “El tenis es un deporte muy técnico pero a la vez se ha transformado en un deporte muy físico donde lo que se busca es mantener el nivel técnico en calidad de juego en tiempos largos donde es normal que los partidos se jueguen entre dos a cuatro horas y donde el jugador debe manejar todos los aspectos que hacen al deporte, tanto en lo técnicos, como lo físico y lo sicológico”.

“Un profesional se entrena con pausas, hacen minipretemporadas en función de su calendario. Para un Grand Slam entrenan partido a partido, no hacen sesiones de cinco o seis horas”, explicó Lasale.

Para Damiani el tema clave es lo natural: “Estos tipos ya nacen con un plus. Ya lo decía yo cuando entrenaba chicos. Los que podían llegar tenían que estar muy por encima de la media, tanto en las condiciones técnicas, atléticas y sicológicas”.

Botejara concuerda: “Un Djokovic o un Nadal son la mejor aptitud física y el mejor perfil sicológico juntos”. Quedó claro: son dos fenómenos.