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Marcelo Bielsa, técnico de la selección uruguaya, brindó una conferencia de prensa este viernes desde la hora 12:30 de cara a los próximos dos partidos por Eliminatorias, el jueves 12 contra Colombia en Barranquilla y el martes 17 frente a Brasil en el estadio Centenario.

La conferencia fue previa al viaje que hará este sábado la delegación celeste a Colombia, para comenzar a preparar el partido ante los cafeteros. Los jugadores convocados irán directamente a Barranquilla para comenzar los entrenamientos. 

 

¿Cuáles son sus criterios para citar jugadores?

"Siempre que elijo son muchos los criterios para tomar decisiones. Los mejores, eso es lo primero, le estado de forma de cada uno de los jugadores, hay jugadores que están en momentos mejores o peores o oscilantes. A partir de seleccionar  a los que yo considero que son los mejores y que están en un rendimiento positivo, construir un sistema colectivo para armonizar los aportes de cada jugador con la idea del equipo. Pero todo eso se hace sin entrenar. Y si bien es una realidad, es un elemento a tener en cuenta".

En la última convocatoria estuvieron convocados Maximiliano Gómez y Darwin Núñez como centrodelanteros. Debido a que Darwin Núñez en el partido ante Ecuador estaba medio lesionado, ¿para esta doble fecha van a haber más delanteros y por qué salió Darwin Núñez en el entretiempo?

"No estaba lesionado. No estaba lesionado (indicó dos veces en medio de la pregunta). Salió por una decisión mía, pero no porque estuviera lesionado. Y lo segundo es que, como dije en su momento, yo, aunque admito que pueda no responder a legítimas aspiraciones que tienen los medios de comunicación, prefiero expresar los jugadores convocados cuando han jugado el último partido previo a la convocatoria y no hay ningún motivo que me impida decidir la participación".

Una reflexión de los futbolistas que son seleccionables del medio local que pararon un mes casi en reclamo de mejoras para sus condiciones.

"Yo de ningún modo puedo hacer valoraciones sobre reclamos gremiales. Cualquier reclamo gremial me parece una herramienta legítima, pero no soy el encargado de valorar cuáles son las posiciones que se dirimen y manifestarme. Es lo que le puedo decir. En el fútbol uruguayo tiene una liga y una cantidad importante de jugadores compitiendo y yo siempre considero a la totalidad de los jugadores que conforman el universo de posibilidades del fútbol uruguayo en materia de jugadores. Siempre estoy muy atento a cada partido que se juegue y al análisis de cada equipo. Ustedes mucho mejor que yo saben que cualquier equipo uruguayo ha proporcionado jugadores a la elite del fútbol mundial, con diferentes recorridos, pero el fútbol uruguayo tiene esa riqueza”.

AUF Marcelo Bielsa

¿Quedó conforme con el rendimiento que Uruguay mostró en Ecuador y qué ajustes se tienen que hacer ante Colombia y Brasil?

"En el partido con Ecuador por supuesto que me sentí el responsable de una derrota que fue justa. Lo que me preocupó de esa actuación era que estábamos claramente en condiciones de ganar ese partido y no merecimos hacerlo. Después de jugado me pareció un partido que era muy accesible para nosotros y eso aumenta la forma en que evalúo lo que estoy observando, que es el último partido que jugamos. Era un partido que estábamos en condiciones de ganar, que no ganamos y que no merecimos ganar. No fue una injusticia no haberlo ganado, fue justo que el rival haya ganado el partido.

Tengo la obligación de encontrar los motivos partiendo de la base de que siempre digo si los motivos son mi responsabilidad y los justifico. Desde mi punto de vista Uruguay es un equipo que tiene un aporte muy grande en aspectos de dinámica, movilidad, ritmo, asociación colectiva para la construcción del juego, depende mucho del movimiento y a partir del movimiento tiene jugadores muy aptos para aspirar a protagonizar y ganar los partidos alrededor de esa idea.

Con Ecuador el rendimiento físico respecto al partido con Chile fue un 30% más bajo y eso se vio alrededor de las cualidades de las que más depende el juego que yo imagino para el equipo: explosividad, potencia, todos esos factores que son claves para el equipo, que fueron los que más debilitados estuvieron. Se pueden construir ideas alternativas para enfrentar un juego, generando una dependencia menor con la repuesta y la necesidad de generar una producción física alta. Yo no opté por ese camino, opté por un camino distinto: jugar el partido de igual a igual. Creo que lo conseguimos, que las distancias entre los dos equipos no fueron importantes, pero sí lo fueron porque nosotros estábamos en condiciones de establecer diferencias con Ecuador que no conseguimos.

Por eso de algún modo aumenta la sensación de culpa porque digo, era ganable. Aún admitiendo que debería considerarse una posible merma en la respuesta física, me pareció que el partido seguía siendo ganable. La entrega de los jugadores para mí fue muy al límite. Entonces ese es el desarrollo que yo hago para interpretar la derrota del último partido".

¿Qué análisis previo hace del partido ante Colombia? Un encuentro en el que la selección va a sufrir el factor climático.

“Lo mismo. Intentaremos que el partido ante Ecuador nos permita como antecedente inmediato y cercano, superar dificultades que venimos de enfrentar. Las dificultades que vamos a encontrar son similares a las que encontramos ante Ecuador y el objetivo va a ser el mismo. Vamos a tratar de protagonizar, de atacar, de jugar en campo rival, de no especular, y de que el déficit que tuviéramos que tener que resolver, podamos hacerlo.

Si eso no sucede será totalmente vinculable con decisiones que tome yo, porque estoy claramente diciendo que vamos a enfrentar del mismo modo un obstáculo similar al del partido de Ecuador. Siempre soy de la idea que aquello que se constituye en un problema es muy importante aprender a resolverlo. Tal vez hay otras teorías, dentro del fútbol siempre, que hay gente que opina que los problemas que no se pueden resolver hay que evitarlos y mi idea es que los problemas que no se pueden resolver hay que aprender a resolverlos.

Entonces, evitar que pase ante Colombia algo similar a lo que pasó frente a Ecuador sería jugar en propio campo, delante de nuestra área, cediendo la pelota, cediendo el protagonismo... Y todas esas cosas son lo contrario de lo que yo imagino, de lo que trato de conseguir. Y lo que me guía también es que las dimensión de las dificultades a superar para imponer aquello que uno pretende consolidar, también hablan de las fortaleza de un equipo y también son paso que trataremos de recorrer rápidamente porque cada partido de Eliminatoria tiene un peso muy grande. Por eso lamenté tanto perder un partido ganable. Porque uno puede perder un partido ganable y merecer un resultado diferente al que obtuvo. Por eso yo me culpabilizó mucho el partido con Ecuador, porque no fue que merecimos ganar y no ganamos, fue que merecimos haber ganado y merecimos perder. Cuando se dan esos extremos tan distantes, porque cuando uno no gana mereciéndolo, aunque la condena de la opinión pública es la misma, el análisis acorta la diferencias. Cuando uno no gana pudiendo hacerlo y pierde merecidamente, las distancias entre lo merecido y lo conseguido aumentan".

Inés Guimaraens Marcelo Bielsa

Lo que habló con Mathías Vecino y qué cualidades ve en él como zaguero

“Eso fue vinculado a los partidos ante Ecuador y Chile. Él no jugó nunca de zaguero, ese es un dato que hay que tener en cuenta. Para mí tiene muchos recursos que permiten imaginar que puede ser zaguero. Es un jugador con buen juego aéreo, con un sentido muy claro de la de ubicación, que juega en el eje central de la cancha, con un pase muy bueno, intuitivo, buen lector del juego, un jugador experimentado pero no únicamente por acumular partidos o minutos, sino porque es un futbolista que sabe lo que pasa durante un partido. No son muchos los jugadores que saben jugar, los jugadores no llegan a la elite sin saber jugar, y hay otros jugadores que pueden explicar lo que sucede y cómo resolverlo. Hay jugadores que lo resuelven y por eso pertenecen al elite, pero no ion muy aptos, no tienen el deseo, la necesidad o el placer de analizar el juego. Vecino sí. En su momento fue una posibilidad que en este momento no la estoy considerando, lo que no quiere decir que no la vuelva a considerar en el futuro. Siempre, si lo que yo digo coincide con lo que el jugador piensa que pueda hacer. Lo primero cuando tengo una idea respecto del rol de un jugador en un partido, lo primero que le pregunto es si él piensa que puede resolver lo que yo le propongo. Si me dice que no, descarto la idea. Si me dice que sí, no es que la apruebe, si no que la considero. A partir de ese visto bueno profundizo el análisis y elaboro una decisión”.

Después de los dos primeros partidos de Eliminatoria hablamos mucho y se habló mucho de los planes B. Viendo algunas conferencias de usted, habla de que el plan B por momentos es como distraer un poco al jugador dentro de la cancha. ¿Cómo se generan los cambios de sistema o estrategia sin manejar un plan b dentro de los partidos, de acuerdo a lo que es el resultado o de yemas geográficos como tuvimos ante Ecuador y vamos a tener ante Colombia?

“Hay entrenadores que tienen plan B y otros que no. El plan A y el plan B se resume en dos cosas: en protagonismo o especulación, todo lo demás es secundario. Los que analizan creen que el cambio de la distribución de los jugadores en el campo es lo que constituye un plan alternativo. Entonces, cuando usted ve que un equipo tiene una distribución determinada y la cambia por otra, se entiende que ese es el plan alternativo. Yo, lo que creo, es que el estilo y la forma de jugar es lo que no se puede modificar. Y la forma de jugar contempla protagonismo o especulación, predominio del desarrollo creativo o predominio del desarrollo vinculado con la recuperación de la pelota. Las dos cosas son indispensables: si un equipo no ataca defiende mal, y si un equipo no defiende, ataca mal. Por lo cual, defender es tan importante como atacar y a la inversa.

Entonces no se trata de defender o atacar, sino que el estilo tiene otros componentes que están vinculados fundamentalmente a los riesgo que un equipo de fútbol está dispuesto a correr según quiere acertar o provocar que el rival se equivoque. Acertar presupone tomar riesgo y está vinculado con el protagonismo. Provocar que el rival se equivoque, presupone especulación y apunta a eso. Lo que no puede hacer el entrenador es cambiar eso rápidamente. Consolidar un estilo lleva tantos partidos y creer que el estilo se cambia de un partido hacia otro es imposible. La consolidación de una forma de jugar tiene un proceso, en la medida que usted no lo respete al proceso tardará más en lograr que el estilo se instale, y tal vez no lo logre. Entrenar exige convencer y es muy difícil, convencer a alguien relatándole un procedimiento en el que no cree. Por eso los entrenadores fracasan cuando hacen lo contrario de lo que sienten

Pero vio que estamos en una época de pragmatismo, de valor del resultado, todo eso es muy cierto, porque nadie está dispuesto a valorar pasos paulatinos que te acerquen progresivamente la imagen que querés construir. Entonces, yo nunca tuve, ni tengo, ni voy a tener plan B. El plan B a lo mejor es cambiar el perfil del jugador que va a resolver una opción determinada. Entonces usted puede decir voy a jugar con volante mixto con un perfil determinado o con un perfil diferente, y ahí puede que se vayan modelando pequeños matices dentro del estilo. Pero el estilo es muy difícil de conseguir y si uno lo cambia cada partido, peor todavía.

Todo lo que estoy diciendo es aquello que se utiliza para enfrentar ideas contrarias a las que yo describí ahora. Y esto en toda mi carrera fue igual, yo digo lo que pienso en vez de esconderlo. Y lo que escuchan lo que yo digo y no coincide tienen argumentos de mucho peso para decir que estoy equivocado. Y por supuesto que yo los escucho porque si hay algo que quisiera es no equivocarme. Pero ningún entrenador que abandone sus sentimientos más sólidos vinculados con la filosofía con la que quiere su equipo, triunfa. Nunca va a encontrar a un entrenador que haya triunfado, triunfar no es tener un pico de resultados, sino tener una trayectoria de resultados… Y no crea que estoy defendiendo mi idea sobre el juego. Yo me fijo mucho más en los entrenadores que actúan en sentido contrario de como actúo yo, que los que actúan del mismo modo actúo yo. Porque yo siempre comparo mis ideas son las antagónicas para ver si en las antagónica encuentro algunas que esté yo dispuesto a que estén mejores para sustituir las mías

Por eso le digo el tema de cómo uno siente, porque  cambiar de ideas es facilismo, y muchísimo más si las ideas tienen  que ver con la especulación y no con el protagonismo. Lograr que un equipo protagónico sea especulativo, se consigue sin entrenar, lograr que un equipo especulativo sea protagónico, lleva un proceso mucho más largo. Pero yo no puedo proponer ideas en las que no creo. Y por supuesto yo sé que este proceso mío en Uruguay no va ser sencillo, porque Uruguay se desprende de un modo y otro de cinco, seis, u ocho jugadores de una dimensión enorme y tiene que sustituir o encontrar cinco, seis u ocho jugadores que sirvan para aquellos que de algún modo dejen de estar puedan ser sustituidos con alguna dosis de acierto. ¿Me entiende? Y todo ese proceso hay que hacerlo sin entrenar. ¿Cómo convencen los entrenadores? Para expresar un poco mejor esto, usted convence con la palabra, con el ejemplo, con la imagen, y con el entrenamiento, con la práctica. Entonces, si usted no puede hay un elemento que es significativo y que Menotti lo decía muy bien: cuánto tiempo ensaya una orquesta para sonar bien. Que un equipo suene bien con poco ensayo es una fantasía. Hay un camino que es para que un equipo funcione más o menos bien sin ensayar, es mucho más fácil la especulación.

Ahora hay una cosa muy común que es cómo juega alguien que se siente peor contar alguien que se siente mejor. Yo lo llamo el daño de Guardiola. Guardiola lo que logró no es que se imitara su fantasía inigualable para la construcción del juego, sino que lo que logro es que 11 jugadores se opusieran a su equipo en un terreno que mide 30 metros de profundidad ¿Qué consiguió? Que le cuesta un poco más ganar los partidos pero los sigue ganando, y sigue obteniendo los triunfos que obtiene aparte hay una fantasía que utilizamos los mediocres, dentro de los cuales me incluyo, que es decir que no podemos hacer lo que hace Guardiola porque no tenemos los jugadores para semejante construcción llena de atractivo que es ver un equipo de Guardiola. Pero eso tampoco es cierto porque Guardiola tiene muchos imitadores que sin jugadores han conseguido expresiones futbolísticas muy valiosas. Y a su vez hay muchos entrenadores que con jugadores iguales o mejores que los de Guardiola no han construido una expresión tan digna de ser vista como lo que ha hecho él

Que estoy tratando de decir. Que en este proceso o desarrollo del proyecto de Uruguay no hay cabida para las excusas porque ninguna excusa te exime de lo justo vinculado con la obtención de resultado. Y tampoco hay tiempo para el desarrollo y la consolidación de una idea. Eso para mí no es un obstáculo".

Rodrigo Buendia / AFP Marcelo Bielsa

¿Cómo cuida la relación, entre los futbolista que elige, entre coraje para jugar y de hacerlo de una forma correcta?

“Uruguay tiene muchos jugadores en la elite. Si usted quiere buscar algo que unifica al jugador de la elite es que tienen algo muy en común todos: no pierden la pelota. Y eso que parece un infantilismo o una reducción, una simplificación exagerada, es el principio del fútbol: no pierdan la pelota.

Hay una anécdota de un partido de Argentina contra Brasil, que Brasil había dominó muy claramente en el primer tiempo y el entrenador era Bilardo. Los jugadores entraron al entretiempo muy debilitados porque habían sido dominados. Según el relato que he escuchado muchas veces, Bilardo estuvo 10 minutos sin hablar. Los jugadores extrañados porque frente a una situación como esa no entendían cómo no había reclamo. Y mientras se paraban para salir al segundo tiempo, Bilardo les dijo: ‘muchachos, un comentario, si se la siguen dando a los de amarillos es imposible que ganemos’.

La expresión es muy representativa. El fútbol es partir de darle la pelota a un compañero, de no perder la pelota. Y Uruguay tiene esa condición. Hay muchos jugadores de Uruguay que juegan en equipos grandes. Nadie juega en el Real Madrid o PSG si pierde la pelota…  Por cual, no es difícil armonizar o lograr que interactúen jugadores que tiene como sello identificatorio recursos para no perder la pelota. Después, claro, cuanta más movilidad haya mejores son las recepciones y más fácil es no perder la pelota. Luego una característica muy alta, muy significativa del jugador uruguayo es que es muy competitivo, agresivo., valiente, combativo. Y esa mezcla por si sola ya hay que intervenir muy poco.

No creo que la construcción de un equipo alrededor de estas características que los jugadores uruguayos poseen, sea difícil. Paralelamente hay que encontrar titulares, buenos suplentes. Hay posiciones donde Uruguay tiene seis jugadores pero todavía no tiene titulares. Hay posiciones que están muy bien resueltas pero todavía no tienen suplentes. Yo en ese sentido trato de aportar. Y tengo mucha ilusión de que más rápido que tarde, sabiendo que cada partido, porque no crean que soy romántico, cada partido son tres puntos indispensables, urgentes y muy probablemente si me dijeran que preferís en Colombia, jugar mal y ganar o jugar bien y perder, diría jugar mal y ganar. Pero esas ecuaciones con el tiempo uno sabe que no funcionan, que muy difícil ganar con regularidad pensando que el camino es jugar mal, y es mucho más fácil ganar con regularidad pensando que el camino es jugar bien”.

¿Dónde nos ubicamos para enfrentar a Brasil sabiendo los resultados que nos han sido esquivos en los últimos años? ¿Cómo hacemos para volver a sentiros fuertes para enfrentar a una selección tan poderos?

"Creo que la mitad de los jugadores de Uruguay son comparables con la mitad de los jugadores brasileños (…) Hay cinco o seis jugadores uruguayos que pueden competir con cinco o seis jugadores brasileños y que según quien los evalúe dirá este es el mejor o el peor de los dos (…)  No hay unanimidad en que los jugadores uruguayos son peores que los brasileños. Y si la mitad del equipo es discutible, ya hay mucho espacio para la ilusión. Y la ilusión es un multiplicador de los recursos. Si usted tiene un jugador bueno sin entusiasmo y un jugador menos bueno ilusionado, el menos bueno es mejor que el bueno. Y también la ilusión no es únicamente de los jugadores, sino también de una interacción entre el público y el jugador. El público y el jugador, cuando juega la selección de un país, genera una fuerza que se autoalimenta.

Siempre digo, qué extraordinario el jugador que juega para su país y que siente que puede generar en su público una sensación de gratitud, de alegría, como puede un jugador de selección respecto del público que lo va a alentar. Y también lo mismo si el público se siente orgulloso de quienes lo representan, esa articulación empodera al colectiva que logra esa conjunción. Todas sabemos que el lubricante ideal para que eso suceda es el triunfo. Si usted me pregunta cuál es mi ilusión, yo sueño que ganemos en Colombia y que podamos ser mejores que Brasil. Esa es mi ilusión. Me pregunto si esa ilusión tiene respaldo en el diseño del equipo y me convenzo de que sí, sin engañarme. Creo que para los dos partidos Uruguay está en condiciones de soñar".

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