Seguirán detenidos los cinco indagados por el crimen del hincha de Peñarol
Se trata de cuatro mayores y un menor, que admitieron ser parte de la barra “Lucas Píriz” de Nacional; los clubes niegan que el crimen de Rodrigo Aguirre tenga vinculación con el fútbol
La jueza penal Fanny Canessa decidió dejar detenidos a las cuatro personas mayores de edad indagadas por el homicidio de Rodrigo Aguirre Rivero, hincha de Peñarol de 20 años, a la espera de una serie de pruebas que solicitó. Además la jueza Aída Vera Barreto también decidió que el menor siga a disposición judicial.
Aguirre fue asesinado en la madrugada de este viernes a raíz de las heridas causadas por los disparos efectuados desde un automóvil. El joven se encontraba en la calle Nueva Palmira, entre Constitución y Defensa, cuando desde un automóvil blanco le dieron cuatro disparos, explicó a El Observador el encargado de prensa de Jefatura, Juan Carlos Duré. Las pericias de Policía Técnica que determinaron que la bala salió del asiento del acompañante, aunque las primeras pruebas indican que también había otra arma.
Según dijeron a El Observador fuentes del caso, los cuatro admitieron que son hinchas de Nacional y que integran la barra “Lucas Píriz”, y que la muerte está relacionada a rivalidad entre dos barras de los barrios Comercial y La Blanqueada y también a temas futbolísticos.
Además, según versiones de testigos que declararon este viernes en el juzgado, a través de las redes sociales hinchas de Peñarol advirtieron que habrá venganza y que el partido de basquetbol entre Nacional y Goes "terminará en tragedia". Aguirre también formaba parte de una barra de ese equipo.
Además, la jueza Canessa solicitó a Policía Técnica las huellas del auto en el que viajaban los presuntos agresores detenidos. También pidió la historia clínica de la víctima, quien estuvo hace tres días internado en el Hospital de Clínicas o en Traumatología por una agresión que sufrió. Según las versiones lo habían baleado en la pierna y le habían fracturado los dos huesos del brazo. Las fuentes señalaron que Rivero se escapó del centro de salud donde estaba internado.
Por último, la Justicia pidió el registro de las llamadas y mensajes de texto que recibió en los últimos días el joven.
Clubes niegan vinculación
El encargado de seguridad mirasol, Washington Vega, explicó a El Observador que el hecho no está vinculado al deporte; que se trata de un homicidio en el que casualmente el fallecido es hincha de un equipo y el presunto agresor de otro. Además, descartó que los involucrados estén vinculados a los referentes de las barras de ambos equipos.
“Parecería que está más que nada vinculado a un tema de barrio. Se trata de algo que se dio fuera del entorno del fútbol y ahora está en manos de la Justicia. Casualmente el supuesto matador es de un club y el fallecido de otro. Pero ninguno es integrante ni referente de las barras de alguno de los equipos. Por lo menos doy fe que de mi club no y tengo entendido que del otro tampoco. Es un tema que viene de barrios, problemas que había entre un grupo perteneciente a La Comercial, de donde era el fallecido y otro de La Blanqueada. Es importante aclarar: estamos al margen de un tema deportivo”, explicó Vega.
Además, un integrante de la barrabrava de Peñarol también descartó a El Observador que Aguirre fuera integrante de la barra mirasol.
Nacional
Por otro lado, Marcelo Schupp, Integrante de la Comisión de Seguridad de Nacional, indicó que “puede haberse tratado de una barrita de un cuadro contra una barrita de otro y quizás pasó lo que pasó. Lo que es seguro es que esto nada tiene que ver con violencia organizada”.
El dirigente insistió en desvincular los hechos con el fútbol. “Lo que es categórico es que no es un enfrentamiento entre las barras de ambos equipos. Yo no le daría más trascendencia a un episodio que es de los que lamentablemente pasan muy seguido. Quizás este tuvo el condimento de las camisetas”.