La Federación Internacional de Tenis (ITF) anunció este miércoles una sanción de dos años a la rusa Maria Sharapova por el positivo en un control que le fue realizado el pasado 26 de enero, durante la disputa del Abierto de Australia.
La Federación Internacional de Tenis (ITF) anunció este miércoles una sanción de dos años a la rusa Maria Sharapova por el positivo en un control que le fue realizado el pasado 26 de enero, durante la disputa del Abierto de Australia.
Tras el comunicado de la ITF, la tenista rusa declaró este miércoles en su página de Facebook que recurrirá la sanción de dos años de suspensión por dopaje.
"El tribunal concluye correctamente que no violé intencionadamente las reglas antidopaje, por lo que no puedo aceptar la extremadamente injusta suspesión de dos años", escribió la exnúmero uno mundial, de 29 años.
Fue la propia jugadora de Niagan, ganadora de cinco títulos del Grand Slam, quien el pasado 7 de marzo adelantó en una rueda de prensa celebrada en Los Ángeles (Estados Unidos) el positivo que le había sido comunicado por carta el día 2 de ese mismo mes. Entonces aseguró que consumía Meldonium "desde hacía diez años" y que desconocía su reciente prohibición.
Los días 18 y 19 de marzo de 2016, Sharapova ofreció su versión ante el tribunal independiente que este miércoles comunicó su resolución: un periodo de suspensión de dos años, debido a la pronta admisión de su culpabilidad. Hasta la medianoche del 25 de enero de 2018, por lo tanto, la tenista estará apartada de la competición.
Además, perderá los puntos y ganancias en premios obtenidos en su última participación en el Abierto de Australia.
Maria Sharapova ya asumió públicamente "toda la responsabilidad" y aceptó que ese "gran error" detendría su carrera.
"No quiero terminar mi carrera con una suspensión por dopaje", destacó la campeona rusa. "Mi esperanza es que pueda tener una segunda oportunidad y volver a competir", agregó. No podrá hacerlo hasta el 26 de enero de 2018.
"He fallado a mis seguidores y también al deporte del tenis", aceptó la exnúmero uno del mundo.
Sharapova aseguró en su momento que tomó Meldonium durante diez años para tratar una serie de problemas de salud como gripes recurrentes o electrocardiogramas irregulares. Además, se hizo pruebas de la diabetes, una enfermedad que afecta a su familia.
La tenista insistió en que no sabía que desde el 1 de enero ese medicamento había sido prohibido por la WADA, pero asumió lo que se le venía encima: "Sé que tengo que afrontar las consecuencias".