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Sí, en Uruguay se puede

Los Teritos cumplieron en la cancha y la organización afuera para cerrar un gran torneo

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10 de septiembre de 2017 a las 22:58

El aplauso de Los Teritos, la alegría de la foto grupal al final del partido, fue un buen resumen de lo que el equipo mostró en la cancha durante el Junior World Rugby Trophy que terminó ayer. Los celestes estuvieron a un paso de clasificar a la final del Mundial B y de pelear por el título y el ascenso entre los 12 mejores del mundo. Se quedaron apenas cortos, a un par de patadas falladas a los palos, pero eso no fue obstáculo para que el equipo diera vuelta la página y el domingo saliera a hacer un gran partido para ganarle 34-12 a Namibia. Lo mismo hicieron tras aquella derrota con Portugal 20-18 en la primera fecha, cuando a los cuatro días salieron a pasar por encima a Fiji y lo golearon 34-3. Y unos días después ante Hong Kong, al que golearon 66-10 para demostrar que, al menos desde los números, fueron el mejor equipo del torneo.

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El modelo funciona

Más allá de la posición, en la cancha, Los Teritos demostraron que se puede. Qué por encima de que la realidad del amateurismo en Uruguay no cambiará en un buen tiempo, el modelo uruguayo, casi único en el mundo, funciona.

Es que no hay casi ejemplos en el mundo de lo que hace Uruguay. Casi sin jugadores profesionales –apenas tres en la selección mayor, uno en esta juvenil- se sustenta para mantenerse ahí, en la pelea , en su trabajo en el Centro Charrúa para estar a la altura de rivales profesionales que están por encima y por debajo de los celestes. Cambia ese profesionalismo por trabajo: el trabajo de orfebre en el Centro Charrúa, que viene desde que los jugadores rondan los 16 y 17 años. Y eso le pertmite estar en el entorno del puesto 20 en mayores, y en el del 15 en juveniles.

Fábrica de Teros

teritos mundial rugby

Esa realidad amateur no cambiará en el corto plazo en Uruguay. A lo sumo se podrá complementar con cuatro o cinco jugadores más en el exterior. Por eso el trabajo de la URU en el Centro Charrúa es tan importante: porque permite seguir manteniendo este modelo único, que la World Ruby está tratando de que imiten otros países de similar porte.

Y por eso no es casualidad lo que se vio en la cancha en estas dos semanas de torneo internacional en Uruguay. Porque estos jugadores, expuestos a cuatro años de exigencia de un centro de alto rendimiento que les da todo, salvo el dinero del profesionalismo, demostraron que pueden plantarle cara a cualquiera, incluso a aquellos como Fiji, que a nivel mayor están muy por encima.
Ese trabajo en el Charrúa viene desde 2013, en una continuación de proceso poco común en Uruguay. Que encontró además, en esta generación, jugadores de gran porte físico, ideal para el tipo de juego expansivo que se han propuesto los seleccionados celestes en los últimos tiempos.

El derrame

¿Cuál es el valor de estas dos semanas en las que Uruguay tuvo la responsabilidad de organizar el Mundial Juvenil B? Qué ese trabajo organizado de adentro y afuera de la cancha se puedo mostrar a buena parte del mundo. Y se amplió, con una organización que estuvo más que a la altura. El Charrúa se refaccionó para seguir asombrando con al diferencia con aquel 2012 en que a URU tomó posesión de un estadio en ruinas. El comité organizador se las ingenió para que llegaran al Charrúa muchos niños de escuelas y a su vez que los equipos fueran a diferentes cientos de enseñanza a dejar un legado. El torneo puso en la vitrina internacional a Uruguay para miles de personas que viajaron a Uruguay o que lo siguieron por internet. La televisación de Directv le dio otra muestra de calidad internacional.

También fue la frutilla de la torta de una asociación estratégica entre la URU y la secretaría de Deportes, por la cual el Estado ha inyectado a la URU $10 millones entre 2016 y 2017, y por la cual el rugby ha asumido con éxito esa tarea de ampliarse a otros sectores de la sociedad, para dejar definitivamente atrás el mote de elitista.

La lluvia

Es cierto, como a Los Teritos les falló la suerte en un par de patadas, a la organización le falló el clima, el único ítem que no podían controlar, y por eso la primera y la cuarta jornada se jugaron ajo un diluvio que termino destrozando una cancha que en las primeras jornadas había resistió de forma encomiable. Y que hasta impidió terminarla final, que se paró a los 67' por tormenta eléctrica (ver nota aparte). Pero eso no empañará un torneo que se cierra con alta nota. Porque demuestra que en Uruguay se puede. A pesar de rodos los pesares, del tamaño del mercado, de la dificultad de ser profesional. Generalmente, lo que importa no es ser profesional en la billetera, sino en la mentalidad. Y en eso, al rugby uruguayo hoy no le gana nadie.


El bronce fue de Los Teritos

Los Teritos cerraron de gran forma el Mundial M20 B, subiendo al podio con una clara victoria ante Namibia por 34-12. Así, los celestes ratificaron que estaban para más, y que la diferencia con la mayoría de los equipos del torneo era amplia.

Con una tarde imposible para jugar por la lluvia y el barro, los celestes fueron inteligentes desde el arranque para conducir el juego con el pie hacia donde necesitaban, y encontraron en el scrum una herramienta con la que sacaron diferencias, para llegar al primer try del partido, donde Civetta no tuvo más que apoyar tras una formación que iba hacia adelante.

Los dirigidos por Lamé y Achard fueron mucho más que Nambiia en ese arranque, porque se imponían en el juego corto pero también cuando intentaban abrir un poco. Fue desde el pick and go que llegaron al segundo try, de Pujadas, aunque el debe estuvo en que fallaron varias opciones claras en los últimos metros, tanto que en el cierre de la primera parte los africanos se acercaron con un try de intercepción. Un drop de Cativelli le dio a Los Teritos la ventaja de 15-7 con la que se fueron al descanso.

Namibia arrancó mejor el segundo tiempo, y un try en juego corto tras un tapping a una salida del medioscrum Nicola les permitió quedar bien cerquita, 5-12. Fue el momento que apareció la madurez celeste, con gran defensa, y con decisivo juego de forwards para sumar otros cuatro tries que le aseguraron la goleada 34-12.

Resultados

Séptimo puesto: canadá 38-Hong Kong 0
Quinto puesto: Chile 15-Fiji 13
Tercer puesto: uruguay 34-Namibia 12
Final: japón 14-Portugal 3
posiciones
1) Japón (13º) en el mundo
2) Portugal (14º)
3) Uruguay (15º)
4) Namibia (16º)
5) Chile (17º)
6) Fiji (18º)
7) Canadá (19º)
8) Hong Kong (20º)

Japón campeón

japon campeon mundial juvenil

Con una cancha totalmente anegada por la lluvia y el desgaste de 12 partidos jugados, Japón utilizó a sus forwards para vencer a Portugal 14-3 y alzar la copa del Junior World Rugby Trophy, lo que le da además el ascenso al Mundial A en 2018, de donde había descendido en 2016.

El partido terminó a los 67', luego que la organización decidiera parar por 30 por la tormenta eléctrica que caía en Montevideo. Como ya no quedaría luz para seguir jugando -el Charrúa no cuenta con iluminación artificial- se suspendió a pesar de las protestas portuguesas.

En los otros partidos, Chile se llevó un merecido y festejado quinto puesto tras ganarle 15-13 a Fiji, que cerró un desastroso torneo para un equipo que llegaba como candidato al título y se fue apenas en el sexto lugar. Más temprano, en el primer partido del día, Canadá fue séptim, al superar 38-0 a Hong Kong.

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