Hinchas protestaron porque están impresas a un costo de US$ 80 pero en Uruguay se venden a US$ 250; Osvaldo Giménez culpó a Santos y dijo que las agencias han sobrevendido entradas
En la tarde del viernes unos 50 hinchas aurinegros se presentaron en el Palacio Peñarol para pedirle explicaciones a sus dirigentes con respecto a la venta de entradas para la final de la Copa Libertadores que se jugará en el Pacaembú el próximo miércoles 22 de junio. La confusión surgió porque las entradas impresas dicen tener un costo de 120 reales (unos US$ 80) mientras en Uruguay se venden a US$ 250.
La diferencia total, entre el precio que aparece en las 2.350 entradas vendidas y el que se le cobra a los hinchas, es de US$ 400 mil.
Varios hinchas hablaron con Jorge Barrera, delegado del club, cuando éste ingresaba al Palacio, quien explicó que el tema lo resolvió Osvaldo Giménez, indicaron algunos hinchas a El Observador.
La confusión no fue aclarada, pero los hinchas se retiraron. Luego El Espectador informó que algunas agencias ofrecieron a los compradores de paquetes (traslado más entrada) la devolución del dinero debido a que no pudieron conseguir las entradas prometidas para el partido final.
El Observador se comunicó con Osvaldo Giménez en la noche del viernes para consultarlo sobre estos inconvenientes. “Yo estuve en la sede hoy hasta las 3 de la tarde y no vi a nadie”, dijo gerente deportivo de Peñarol, quien se sorprendió con la consulta.
Cuando se le preguntó al dirigente sobre la diferencia entre el costo real (US$ 250) y el precio que aparece en las entradas impresas que tienen los hinchas (US$ 80), Giménez dijo que “esa es una pregunta para el Santos, no para nosotros; es un tema fiscal de ellos”.
Edgar Welker, vicepresidente del club, dijo a El Espectador que Peñarol subsidió a US$ 100 las entradas, para dejarlas a US$ 250, teniendo en cuenta que desde un comienzo costaban US$ 350. Sobre este punto, Giménez sostiene: “yo las bajé US$ 100”. “¿Cómo las bajé? Diciéndoles que las nuestras costaban US$ 250, y pidiéndoles que las dejaran al mismo precio para nosotros”, en referencia a los directivos de Santos. “Nosotros le vendimos la tribuna América a US$ 250 y ellos nos vendieron las entradas al mismo precio”, concluyó Giménez.
Peñarol vendió 2.350 entradas a las dos agencias que esponsorizan al club, Buemes y Abtour. Las 100 entradas restantes son “protocolares”, aclaró Giménez. “Las agencias vendieron 7.300 entradas, y se pusieron en venta 2.000, lo que quiere decir que faltan 5.000 entradas que no están”, detalló el gerente. Giménez considera que las agencias son responsables de estos inconvenientes y que Peñarol “lo único que hizo fue cumplir con sus esponsores”.