"Se cumplió con el objetivo planteado antes de comenzar los sudamericanos que era alcanzar las semifinales y lo que más nos deja tranquilos es el nivel que por momentos logramos conseguir", contó a Referí el entrenador de las selecciones femeninas, Mateo Pascale.
"La dupla de Lia Fortunati y Silvana Hernández perdió en cuartos de final contra Colombia jugando un excelente partido, manteniendo la intensidad por gran parte del juego, un aspecto muy difícil de mantener a este nivel y con un nivel de concentración muy alto. Lo mismo hicieron en la semis Catalina (Simón) y Rosina (Elgue) ante las colombianas, con un primer set jugado por momentos a un gran nivel, variando las tácticas y tomando riesgos", explicó el entrenador.
"Esto nos deja tranquilos de que vamos por buen camino, que en el acierto o en el error vamos por la línea correcta y esto nos da más impulso para lo que viene. Tenemos un gran plantel, jugadoras muy comprometidas y con hambre de ganar", dijo Pascale sobre el recambio por el que atraviesa Uruguay tras el retiro de sus jugadoras referentes para la playa como Lucía Guigou, Fabiana Gómez o Eugenia Nieto.
En la rama masculina, los más destacados fueron Gastón Baldi-Hans Hannibal y Lucas Mocellini- Leandro Fernández, quienes llegaron a cuartos de final. Los primeros fueron eliminados por Brasil en un reñido 2-1 y los segundos por los experimentados primos chilenos Grimalt, a la postre medalla de plata.