Los solistas famosos tienen el doble de probabilidades de morir prematuramente que los miembros de grupos de rock y pop, según un estudio científico publicado hoy en la revista digital británica BMJ Open.
Los solistas famosos tienen el doble de probabilidades de morir prematuramente que los miembros de grupos de rock y pop, según un estudio científico publicado hoy en la revista digital británica BMJ Open.
En el caso de músicos europeos, los solistas tenían un 9,8 % más de riesgo que los miembros de bandas de rock o pop, con un 5,4 %.
Los expertos advierten que hacen falta más estudios que determinen si el apoyo de un grupo puede tener un efecto protector que minimice la toma de riesgos, como por ejemplo el consumo excesivo de drogas o alcohol.
Los investigadores también analizaron si ese abuso de sustancias perjudiciales que lleva a la autodestrucción está relacionado con experiencias de la infancia.
En ese sentido, hallaron que casi la mitad de los que murieron como resultado del alcohol, la droga o la violencia tuvieron al menos una experiencia infantil adversa, frente a uno de cada cuatro que murieron por otras causas.
Los autores señalan que esas experiencias infantiles pueden predisponer a una serie de comportamientos nocivos que la fama y la riqueza facilitan, "al ofrecer más oportunidades para la toma de riesgos".
El mito de los 27 años
Los investigadores rechazaron el "extravagante aunque infundado" mito popular de que los rockeros tienden a morir a los 27 años, como sucedió con Jim Morrison, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Kurt Cobain y, recientemente, Amy Winehouse.
El promedio de años al morir fue de 45,2 para los famosos estadounidenses y de 39,6 para los europeos.
"Los solistas, aunque tienen muchos seguidores, pueden estar relativamente aislados", indicó Bellis, director del Centro de Salud Púbica en la Universidad John Moores.
"Cuando estás en un acto como solista, independientemente de lo que ellos digan en las entrevistas, es algo increíblemente egocentrista", opinó John Aizlewood, crítico de música. "Por eso uno tiende a lidiar con personas que son emocionalmente extremas".
"Tienen un ego que no tienen el baterista o el guitarrista principal en una banda", indicó.
En una buena noticia para los rockeros de más edad, el estudio también encontró que después de 25 años de fama, la tasa de mortandad de los famosos regresa a la normalidad, al menos en Europa.