El agónico triunfo de Uruguay ante Ghana en el Mundial de Sudáfrica, que colocó a la celeste en semifinales del certamen, sigue dando para hablar meses después de ocurrido.
El agónico triunfo de Uruguay ante Ghana en el Mundial de Sudáfrica, que colocó a la celeste en semifinales del certamen, sigue dando para hablar meses después de ocurrido.
Esta vez quien trató el asunto fue el delantero ghanés Asamoah Gyan, quien tuvo uno de los papeles protagónicos del encuentro. El jugador fue el encargado de fallar el penal que hizo Luis Suárez al “atajar” el balón con la mano en la línea de gol, cuando la pelota se metía en el arco, en el cierre del alargue.
El futbolista africano expresó que tras esa jugada, el delantero uruguayo se transformó en la “persona más odiada de Ghana”.
“La gente en mi país lo odia” dijo el atacante. “En su lugar yo hubiera hecho lo mismo. Pero la gente en mi país… Él nunca va a poder ir ahí. Él es el más odiado en Ghana”, agregó a The Independent de Inglaterra.
Cuando se lo consultó si en Ghana no había algún político corrupto o asesino más odiado que Suárez, el futbolista de Sunderland respondió que “no”.
Gyan recordó cómo fue el penal que falló. “Antes del penal me dije ‘esto es gol. Voy a hacerlo, luego haré mi baile en el festejo y haré feliz a todos’.
“Yo sabía que todos tenían confianza en mí, y yo mismo sabía que iba a hacerlo, porque mi desempeño en tiros penales fue excelente. Yo ya había anotado dos en la Copa del Mundo. Todo el mundo ya estaba celebrando", indicó.
El jugador señaló que le iba a pegar a la derecha del golero Fernando Muslera, pero vio que se movió hacia ese sector, por eso levantó la pelota y pegó en el travesaño.
“Ese fue el peor momento, no solo para mí, sino para África. En casa nadie me criticó, yo había marcado muchos goles y hecho una gran Copa del Mundo, pero no pude dormir por una semana”, comentó.
Ahora Gyan, quien ya perdonó a Suárez por el suceso, espera para enfrentárselo en la Liga inglesa, cuando Sunderland reciba a Liverpool el mes próximo.
(Observa)