Hay un club que gana todos los fines de semana. Hay un club que gana todos los campeonatos. Hay un club que es el mejor del mundo y tiene constituido un equipo que destila calidad.
Hay un club que gana todos los fines de semana. Hay un club que gana todos los campeonatos. Hay un club que es el mejor del mundo y tiene constituido un equipo que destila calidad.
Entonces no es de sorprender que diez de sus futbolistas integren la lista para ser considerado el mejor del mundo. Y en medio de esa constelación de estrellas brillan las de Luis Suárez y Diego Forlán. El rubio ya conoce esta historia. La vivió el año pasado. Suárez es la nueva carta.
Se metió a fuerza de un año inolvidable. Intratable en la Copa América donde fue campeón y considerado mejor jugador. Demonio en Inglaterra. Pero claro, su corta edad y el palmarés parecen no ser suficientes para dar la pelea por el Balón de Oro de la FIFA. Es que el criterio para la elección es complejo. ¿Quiénes votan? Técnicos y capitanes de los equipos nacionales de la FIFA y 96 periodistas. ¿Bajo qué normas o criterios? Los criterios son los resultados durante el año, tanto individualmente como a nivel de equipo. La clase del jugador, entendida como su talento y el juego limpio.
Carisma y el conjunto de su carrera. Se deben designar a tres jugadores a partir de una lista de 23. Los tres jugadores escogidos deben ser indicados en una jerarquía decreciente y recibirán 5, 3 y 1 punto. Ricardo Piñeyrúa, único periodista uruguayo que formó parte de la votación, reveló a El Observador que no hay impedimento para votar a un jugador de la misma nacionalidad. Suárez inicia una lucha desigual, pero la pelea.