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Por primera vez en el campeonato del mundo Uruguay se enfrentará con un equipo distinto a todos los que se midió.

Contra Costa Rica compartió la pelota y el dominio del partido. Pero terminó pesando la contundencia de los ticos por sobre la calidad de los jugadores uruguayos.

Ante Inglaterra fue distinto. Tabárez sabía que era un partido que tenía un solo objetivo. Y tuvo que tomar por otro camino para imponerse ante un rival complejo.

Llegó a la última fecha del grupo con vida y dependiendo de sí mismo. Italia era otro rival. Mañero, con oficio, historia y una defensa impasable. Un muro que costó derrumbar durante 80 minutos.

Ante cada uno de los rivales el entrenador construyó ideas tácticas bien distintas. Fiel a su estilo se adaptó a cada una de las características del equipo que tuvo enfrente. Y salió todo a la perfección.

Pero ahora cambian los López como dice el dicho popular. Colombia es un rival distinto a todos. Pero bien distinto. ¿Motivos? No te presta la pelota. La marea. La lleva de un lado al otro, toquetea, busca los caminos sin desesperarse y tiene velocidad cuando se impone el cambio de ritmo para sorprender.

Cada partido una historia
El Maestro fue fiel a su estilo en la primera fecha del grupo. Armó su estructura conocida para jugar contra los ticos. Una defensa con cuatro hombres, la zona media con dos volantes por afuera y dos por adentro. Arriba Cavani con Forlán.

El sacudón fue grande. El equipo se mostró lento, impreciso en los pases y lo terminó pagando caro. Quedó apretado por el resultado 1-3. Tabárez intentó mover piezas con el ingreso de Lodeiro y el Tata González pero fue tarde.

La táctica anti-inglesa
El segundo juego marcó un detalle que Tabárez analizó desde Montevideo: la posición de Steven Gerrard y el manejo que tiene el volante inglés de toda la estructura del equipo desde la zona media.

¿Qué hizo Tabárez? Por naturaleza o convencimiento el entrenador uruguayo no es de destinar marcas personales. Jamás. Pero le puso una referencia. Cuando algunos esperaban que fuera Tata González, el DT envió a Edinson Cavani al sacrificio. Y terminó perturbando al volante inglés. No lo dejó jugar con comodidad. Egidio Arévalo se paró por delante de la línea de defensas y arriba de él tres hombres: Tata, Lodeiro y Cebolla Rodríguez.

El esquema Pirlo
El último partido era cara o cruz. Ganar o volver. No había camino del medio para la celeste. En el bunker de Sete Lagoas, el entrenador armó otro esquema, siempre pensando primer en limitar al rival y luego en ver la fórmula para atacar.

Sorprendió con tres hombres en el fondo. Giménez, Godín y Cáceres se repartieron para terminar anulando y sacando del partido al promocionado Balotelli.

En el sector central se quedó con los hombres que paró ante Inglaterra, pero le agregó uno más ya que Palito salió del fondo para sumarse a una de las bandas, entonces cubrió el ancho de cancha para no verse sorprendido.

Y ahora Colombia
Las circunstancias, los resultados, las necesidades llevaron a Tabárez a modificar permanentemente sus sistemas de juego. Pasó de tocar poco a retocar. Porque justo es decirlo, el Maestro no es de revoluciones innecesarias.

Quedó demostrado que salió de cada prueba complicada. Brindó sobradas muestras de salir de situaciones extremas. Se le avecina otra.

La presión es un elemento que caracteriza a los equipos del Maestro. Contra Inglaterra la tiró bien arriba. Ante Italia fue cuidando energías, dosificando. ¿Y ahora? Colombia es insoportable tocando. Todo hace indicar que va a esperar. Que será el juego del gato y el ratón. Ese que a Tabárez y a su equipo tanto le seduce.


ANTE COSTA RICA

Salió a presionar como lo hace habitualmente. En el primer tiempo lo hizo bien pero se murió en el complemento. El calor jugó un rol preponderante. Para colmo lo sorprendieron en un aspecto donde Uruguay marca diferencia: la pelota detenida. Los volantes fueron erráticos con la pelota y las distracciones estuvieron a la orden del día

ANTE INGLATERRA

Colocó a Cavani como referencia con Gerrard. Recuperó siempre la pelota rápido porque tiró una presión alta. Eso obligó a los defensas a jugar siempre con el golero que despejó y fue pelota dividida. El temor a Suárez jugó su papel. El salteño no falló. Modificó los laterales incluso cambiando a Cáceres de lado por la velocidad de Sturridge. En el medio jugó con Lodeiro para tener más la pelota.

ANTE ITALIA

Otra vez Cavani al sacrificio al tomar como referencia a Pirlo que en algunos pasajes se cambió de punta entonces fue Lodeiro encima del talentoso italiano. En el fondo paró línea de tres y mandó más arriba a Palito para que los laterales italianos no tuvieron tanto campo para llegar a la ofensiva. Refugió nuevamente a Egidio contra la defensa, donde rinde y brinda coberturas. Y una gran virtud: jamás se desesperó. No perdió la paciencia para encontrar el gol.
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