Creer en uno mismo es, sin duda, bueno para nuestro espíritu pero también puede ser una excelente inversión para acrecentar nuestra cuenta corriente, según reveló un estudio divulgado este jueves por la Universidad de Florida (UF).
Creer en uno mismo es, sin duda, bueno para nuestro espíritu pero también puede ser una excelente inversión para acrecentar nuestra cuenta corriente, según reveló un estudio divulgado este jueves por la Universidad de Florida (UF).
"Existen significativas ventajas para los niños que crecen con padres bien educados, pero estas ventajas son especialmente profundas cuando los hijos muestran una buena autoestima", señaló Judge, cuya investigación será publicada a finales de este año.
Los resultados del estudio confirman esta teoría. Para las personas carentes de autoestima, el que hayan crecido en un hogar pobre no marca ninguna diferencia en cuanto al salario que perciben de adultos, unos 7.000 dólares al año.
Asimismo, "si tus padres son médicos o abogados, una positiva autoestima importa mucho más que si tu padre es albañil y trabaja en un restaurante de comida rápida", indicó Judge.
Aquellos con buena autoestima procedentes de familias en que, por ejemplo, el padre era albañil y la madre camarera, el salario medio se situó en torno a los 58.000 dólares al año, comparado con los 51.000 que ganaron quienes no tenían buena autoestima.
La medida de "autoconfianza" se evaluó a partir de respuestas a preguntas y frases tales como "lo que me sucede es de mi propia responsabilidad", "siento que tengo un buen número de cualidades" y "cuando hago planes, casi siempre tengo la seguridad de que van a salir bien".
(EFE)