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El primer ministro británico, Tony Blair, jamás ha regalado flores a su esposa, Cherie, durante sus veinticinco años de matrimonio, aunque se cree un "romántico".

"Nunca le envié flores. Si le hubiera mandado flores, ella se habría preocupado", comentó el jefe de Gobierno.

Preguntado sobre si alguna mujer famosa le atrajo en su juventud, el mandatario británico respondió: "Cuando era más joven, me encantaba Grace Kelly", la estrella de Hollywood que se casó con el príncipe Rainiero de Mónaco y murió en un accidente de tráfico en 1982.

(EFE)

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