Cerro llegaba de un revolcón de esos que dejan marcas. La semana se inició con cambio de entrenador. El nuevo conductor apenas contó con dos días para trasmitir su idea. Enfrente se paraba el campeón. Líder absoluto, en puntos y en juego.
Cerro llegaba de un revolcón de esos que dejan marcas. La semana se inició con cambio de entrenador. El nuevo conductor apenas contó con dos días para trasmitir su idea. Enfrente se paraba el campeón. Líder absoluto, en puntos y en juego.
Pero Cerro en la Villa siempre es Cerro. Y este domingo sacudió la extraña tabla de posiciones del Clausura. Pegó en los momentos indicados y lastimó a un Defensor Sporting que hizo todo por la victoria, pero se fue de la Villa masticando bronca.
Cuando nadie lo esperaba el local ya ganaba 1-0. Primer minuto de juego. Tiro libre de Pablo Pallante que Martín Silva restó al corner. Cobran la falta, la pelota deriva a Pallante, quien tira un centro y el viento llevó la pelota derecho al arco. Silva se estiró, pero era imposible. Sorpresa en el Tróccoli.
La viola se sintió tocada y salió a plantarse en campo rival. Le copó la cancha a Cerro y lo comenzó a invadir con David Texeira y Diego Ferreira como abanderados. El tema es que Defensor no la embocó.
Fue una y otra vez, generó situaciones pero falló. En media hora tuvo cinco posibilidades y en el segundo, el línea hasta pasó por alto un penal cuando tomaron de la camiseta a Ferreira.
Pero el fútbol tiene cosas inexplicables. Pelotazo largo de la defensa villera, Omar Pérez la peinó y mientras la defensa violeta dormía, Caballero madrugó y se coló por la puerta de atrás para decretar el 2-0.
La viola se metió en partido rápido con una tijera de Ignacio Risso en posición que generó dudas y protestas. Y antes del final, Silva sacó la pelota del partido ante remate de Omar Pérez que fue el dueño del segundo tiempo.
El volante de Cerro interpretó el juego. Ahora el viento era para Defensor, entonces tomó la pelota y la manejó por abajo. Colocó no menos de cuatro asistencias de gol que sus compañeros no aprovecharon.
Defensor probó de todo para igualar. Sacó a los dos zagueros, bajó a Ferreira, y terminó con cuatro delanteros (Luna, Texeira, Vila y Risso). Vila le sacudió el palo en Rolero en la más clara. Pero no hubo caso, este domingo el viento de la Villa jugó para Cerro.
(Observa)