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La alegría en el fútbol es muy efímera. Así lo siente Diego Aguirre, quien pasó de estallar de alegría por el gol anotado por Alejandro Martinuccio, a la calma de una mañana en familia, planificando lo que vendrá para los aurinegros. El argentino Martinuccio convirtió el segundo gol para Peñarol, en el encuentro de ida disputado este miércoles ante Universidad Católica de Chile por la Libertadores.

“Estoy tranquilo, no hay mucho tiempo para pensar en el triunfo de anoche”, expresó el DT mirasol a El Observador, mientras se escuchaban voces infantiles a través del teléfono. “Estoy preparando lo que va a ser el entrenamiento de esta tarde”, agregó.

Recién en el movimiento vespertino el entrenador conocerá el estado de su plantel y en base a eso armará el equipo para jugar ante River Plate el domingo. “Voy a esperar para ver cómo están los jugadores pero ya puedo asegurar que habrán varias variantes”, expresó Aguirre, quien considera que ya es hora de priorizar la Copa Libertadores.

Tras el partido de este miércoles, La Fiera manifestó que se conformaba con el 1-0 para ir a Chile y que con esa idea salió a jugar el segundo tiempo. Consultado al respecto, señaló que en esos casos sus dirigidos deben concentrarse en el objetivo más allá del empuje de la parcialidad aurinegra.

“La hinchada alienta y exige todo el tiempo, eso es algo maravilloso, pero los jugadores deben saber canalizar esa energía para buscar el resultado que queremos”, comentó.

Sobre el final del partido, cuando parecía que el encuentro se cerraba por 1-0, llegó el segundo tanto para los aurinegros tras un error del golero Paulo Garcés –en su segunda falla de la noche que permitió un tanto-, que fue aprovechado por Martinuccio, quien tuvo el mérito de correr una pelota que parecía perdida, la encontró y la empujó.

El 2-0, que le da tranquilidad a los aurinegros para la revancha, puso nuevamente en cuestión la fortuna de Aguirre, quien muchas veces ha dicho que trabaja su suerte día a día. Luego del partido trató de quitarle importancia al tema, un tanto molesto, y destacó la virtud de sus jugadores, quienes forzaron las jugadas.

Este jueves trató el asunto con otro humor. “No es un tema que me moleste, creo que está bueno. He vivido grandes momentos en mi carrera y me ha tocado la suerte. La gente a veces le da demasiada trascendencia. Peor es tener mala suerte y que cuando vayas a algún lado digan ahí viene el mufa”.