El asistente personal de Google sabe lo que el usuario quiere, incluso antes de que este sepa qué está buscando. Esto puede llegar a ser cierto, pero no por arte de magia, sino porque la aplicación se basa en algoritmos que cruzan los datos que el usuario ingresa en el dispositivo móvil.
Por eso se trata de un ida y vuelta: Google Now va aprendiendo los gustos y hábitos del usuario para saber qué información ofrecerle, incluso cuando este no la solicita.
Pero para eso hay que saber qué decirle al teléfono o tableta cuando el ícono del micrófono comienza a moverse y la app solicita al usuario que “Hable ahora”.