"A pesar de haber ganado el segundo debate de forma aplastante (todas las encuestas), ¡es difícil hacerlo bien cuando Paul Ryan y otros dan cero apoyo!", dijo.
A pesar de esta afirmación de Trump, casi todos los sondeos mostraron que la mayoría de los votantes declararon a Clinton como vencedora.
"Nuestro muy débil e incompetente líder, Paul Ryan, tuvo una mala conferencia telefónica cuando sus miembros enloquecieron de rabia ante su deslealtad", agregó.
"Se siente bien que me sacaran los grilletes y ahora puedo luchar por Estados Unidos de la manera que yo quiero", escribió Trump.
La relación entre Trump y la dirigencia republicana ha sido tensa desde el inicio, pero se ha complicado aún más a medida que la candidata demócrata
Hillary Clinton asciende en las encuestas.
La gota que derramó el vaso fue la difusión de una conversación -grabada en 2005 sin su consentimiento- en la que Trump se jactaba de su condición de celebridad para abusar sexualmente de mujeres.
El millonario de 70 años contraatacó al presentar pruebas sin legitimidad contra el expresidente Bill Clinton durante el debate presidencial, ante una audiencia de decenas de millones de telespectadores.
La respuesta de Trump ocurre un día después de que Ryan comentara en una teleconferencia con otros legisladores que ya no podía "defender" al candidato republicano y que la prioridad del partido ahora era mantener su control del Congreso, según una persona que escuchó.
También lanzó una agresiva advertencia a los republicanos, que de a uno le han ido dando la espalda. Los últimos fueron el excandidato presidencial y actual senador John McCain, y el exgobernador de California Arnold Schwarzenegger.
"Los republicanos desleales son por lejos más difíciles que la Deshonesta Hillary. Te atacan desde todas partes. No saben cómo ganar - Les enseñaré", afirmó.