Richard Nixon decía que para ganar las elecciones primarias un candidato republicano debía volcarse lo más posible a la derecha; mientras que un demócrata debía hacerlo hacia la izquierda en las internas de su partido. Luego ambos tenían que volver lo más rápidamente posible al centro para tratar de prevalecer en la elección general, ya que todo comicio nacional —como en el ajedrez— es una lucha por el centro.
Trump, Sanders y la Casa Blanca
El magnate cuenta con buenas posibilidades; el socialista la tiene más complicada