Trump solicita al Congreso que investigue presunto "pinchazo" telefónico
"¡Terrible! Acabo de enterarme de que Obama tenía mis líneas pinchadas antes de la victoria!", tuiteó
El presidente de EE.UU., Donald Trump, solicitó al Congreso de ese país que investigue las presuntas escuchas a sus conversaciones antes de las elecciones de 2016 y determine si el Ejecutivo de su antecesor, Barack Obama, abusó de sus poderes, informó el domingo el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer.
Trump señaló directamente el sábado desde su cuenta de Twitter a Obama como responsable de las grabaciones de sus conversaciones en el edificio de Nueva York que lleva el nombre del magnate, sede su equipo de campaña electoral.
"¡Terrible! Acabo de enterarme de que Obama tenía mis líneas pinchadas en la Torre Trump antes de la victoria. No se encontró nada. Esto es ¡McCarthyismo!", dijo Trump en su cuenta de Twitter.
El presidente equiparó las supuestas escuchas al escándalo del Watergate que acabó con la Presidencia de Richard Nixon en 1974.
"Apostaría a que un buen abogado podría llevar adelante un gran caso por el hecho de que el presidente Obama pinchaba mis teléfonos en octubre, justo antes de la elección!", tuiteó.
"Cuán bajo ha caído el presidente Obama para pinchar mis teléfonos durante el muy sagrado proceso electoral. Esto es Nixon/Watergate. Mal tipo (o enfermo)!", señaló en otro tuit.
El portavoz de Obama, Kevin Lewis, dijo el sábado en un comunicado que "ni el presidente Obama ni ningún funcionario de la Casa Blanca ordenaron espiar a ningún ciudadano estadounidense".
"Toda sugerencia en contrario es simplemente falsa", agregó.
"Un presidente no puede ordenar escuchas telefónicas, esas restricciones se establecieron para proteger a los ciudadanos de gente como usted", reaccionó por su parte Ben Rhodes, un exasesor de Barack Obama, en Twitter. En principio, sólo un tribunal puede autorizar ese tipo de decisiones.
Los tuits de Trump fueron publicados luego de la avalancha de revelaciones sobre contactos entre diplomáticos rusos y los más cercanos colaboradores del mandatario, entre ellos el secretario de Justicia, Jeff Sessions.
El mandatario ha negado reiteradamente que tenga vínculos personales con el Kremlin, y sus asesores han negado o minimizado esos contactos.
El Congreso abrió investigaciones sobre el asunto.