Ningún estadounidense podrá argumentar, en su defensa, que no lo sabía. En la campaña electoral el magnate inmobiliario ya había demostrado toda su destreza para el escándalo público y su inconmensurable capacidad para los excesos verbales.
Trump, una actriz porno y sus otros escándalos presidenciales
El presidente estadounidense no sale de un lío cuando ya se está metiendo en otro