Los tambores de guerra vuelven a sonar en Ucrania y las promesas de paz alcanzadas hace cuatro meses parecen diluirse. Luego de los incidentes del miércoles entre ucranianos y prorrusos, que dejaron 24 muertos en el este del país, el Parlamento ucraniano autorizó ayer el despliegue en su territorio de fuerzas extranjeras para mantener la paz y seguridad. Ucrania, en boca de su presidente Petro Poroshenko, advirtió contra la amenaza "gigantesca" de una reanudación de los ataques de los rebeldes mientras Rusia avisaba que el proceso de paz podría "estallar en pedazos".
Ucrania vuelve a encenderse ante una amenaza "gigantesca"
Luego de los enfrentamientos del miércoles, el gobierno aprobó desplegar tropas extranjeras