Bunny Lord quiere llegar a ser el alcalde de La Ciudad (que no se identifica nunca, pero bien puede ser Londres). No es un impedimento que sea delincuente, traficante de drogas, líder de una banda de asesinos a sueldo ni mucho menos que sea un conejo. Un conejo púrpura, de largas orejas. Un conejo púrpura que para colmo ha viajado en el tiempo, desde el año 2048. Y que lo ha hecho para evitar una invasión extraterrestre. ¿Se entiende hasta ahora? La mejor manera que encuentra Bunny Lord de alcanzar la alcaldía es presentarse a sí mismo como la solución a tanto crimen y violencia que asola la ciudad. ¿Y cómo se propone erradicarlo? Pues con su propia tanda de crimen y violencia, por supuesto.
Un conejo a la alcaldía
Not a Hero se suma a la actual tendencia de juegos con aire retro: es una aventura cargada de acción en 2D que emula los mejores juegos de fines de siglo XX, al tiempo que propone disfrutar de un humor negrísimo
