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Las críticas que la senadora Lucía Topolansky lanzó contra algunos medios de comunicación, señalando que “mienten flagrantemente” y utilizan “entrecomillados a fuentes sin ningún tipo de ética”, no son los primeros que surgen de una figura de alta relevancia durante los dos gobiernos de izquierda de nuestro país.

Ya durante la última campaña electoral, en julio 2009, el ahora presidente José Mujica había señalado que los grandes medios de comunicación tienen una visión “flechada a favor del status quo que representa el viejo tradicionalismo político y conservador”. Con estas palabras, el entonces candidato a la presidencia quiso sobresaltar la diferencia con que, a su entender, los medios manejaban sus declaraciones con respecto a las de su contrincante nacionalista, Luis Alberto Lacalle. En aquel momento, Mujica acusó a Lacalle de “sabotear el país” por haber recomendado invertir en Uruguay después de diciembre cuando ya hubieran pasado las elecciones. En la oportunidad destacó que cuando él habló de negociar el secreto bancario, la repercusión fue mucho mayor. “Levantaron una polvareda, me dijeron de todo”, señaló, al tiempo que llamó a la prensa a ser “objetiva”.

Meses más tarde, en noviembre, Mujica volvió a enfrascarse con la prensa cuando señaló en su audición radial que “la derecha” y algunos medios como Búsqueda, El Observador y El País eran parte de una “cruzada” contra su candidatura para que él, “un hombre humilde no llegue a la Presidencia”. Estos “diarios que muy pocos leen y que se difunden de a pedacitos por el sistema audiovisual” dan “información deformada” para que así no suceda, agregó.

Ya siendo gobierno, fue la primera dama, Lucía Topolansky, quien apuntó nuevamente contra los medios, acusándolos de “desinformar” e incluso “mentir” respecto a la posición del mandatario en torno al proyecto que elimina la ley de Caducidad. "Se ha entreverado la madeja e incluso se ha apelado a la mentira", dijo Topolansky en referencia a cómo los medios de comunicación –aquella vez no dijo cuáles- manejaron la información sobre los pasos que dio Mujica en torno a la propuesta de anulación.

Semanas atrás, en una recepción en la embajada de Rusia, el presidente José Mujica volvió a criticar a los profesionales de los medios, cuando se le preguntó por su proyecto del impuesto a la tierra. “En vez de inventar noticias, sean inteligentes y sepan interpretar la información que tienen”, fustigó.

Vázquez, otro capítulo
Episodios similares protagonizó el ex presidente Tabaré Vázquez. La primera fue siendo aún candidato a la presidencia, abril de 2004, cuando señaló que los medios de comunicación “ya no son fiscales del poder, ni víctimas del poder, ni el cuarto poder, ni un poder de cuarta. En el mundo actual, los medios son un eje de poder cuya independencia y racionalidad son cuestionadas por la realidad. Si nos piden vamos a dar las reservas por las que decimos esto", señaló. El entonces candidato explicó sus dichos aludiendo a que el acceso a los medios de información no era igualitario para lo que definió el “único partido de gobierno” (blancos y colorados) y para “la nueva mayoría” (Frente Amplio). A menudo, Vázquez acostumbraba a pedirle a los periodistas que “afilaran su lápiz” para no tergiversar lo que decía en los actos proselitistas.

Pero el caso más sonado, fue en junio de 2006, cuando denunció que los diarios como El País y El Observador, el semanario Búsqueda, las radios El Espectador, Sarandí y Montecarlo, y los canales abiertos 4 y 10, solo informaban “entre comillas” porque opinaban sobre las cosas que hacía “mal el gobierno”. Vázquez fue más allá y les advirtió que también ellos podían “ser criticados” porque no eran “intocables”.

Dos días antes a este episodio, el entonces presidente ya había realizado otro tipo de críticas a los medios de comunicación, durante una reunión con ministros y legisladores oficialistas en la residencia de Suárez. Allí había reclamado a los medios: “asuman que son opositores”. "Cuando informan, digan qué es información y qué es opinión política para que la gente lo tenga claro", añadió.

Días más tarde, Vázquez tildó de “tremendamente agresivas” las respuestas que recibió por parte de los diferentes medios a raíz de sus declaraciones. Aclaró que las había hecho con “respeto” y aclaró que sus dichos no iban dirigidos a los profesionales de la prensa, si no a los “medios de comunicación” y a las “empresas” propietarias de estos medios. Además, expresó que nunca le había adjudicado “intencionalidad negativa a nadie”

Ya en 2005, la entonces ministra de Salud María Julia Muñoz dijo existía un grupo de periodistas que "se autodenomina eje del mal", que se reúne "los jueves para ver como trabajan contra el gobierno".
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