Cuando sea grande voy a ser jineta de caballos”, le decía Alfonsina al doctor. “Y voy a representar a Uruguay”. Con cinco años, la niña despertaba de la pesadilla de un accidente en el que perdió una mano, para empezar a soñar. Hoy, 21 años después, el milagro de la vida resplandece en su sonrisa, en el poder de su voluntad. Y también en sus ilusiones deportivas: competir en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012.
Un milagro llamado Alfonsina
De niña perdió una mano en un incendio y se recuperó soñando con montar caballos por Uruguay, una ilusión que cumplirá en Londres 2012
