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Un preso de alta peligrosidad se escapó de una cárcel de Garland, en Arkansas, de una forma insólita: saltó por la ventana de la recepción del centro de reclusión y los guardias no consiguieron atraparlo.

Las cámaras de seguridad ubicadas en el lugar lograron captar el momento justo en el que el hombre, aprovechando el momento en el que fue trasladado a la sala para comunicarse con el exterior, soltó el teléfono y comenzó a correr.

Afuera del lugar, lo esperaba un auto que, según la prensa estadounidense, era manejado por una de las cómplices del robo de un auto, hecho por el que estaría preso. Anteriormente habría también robado un banco.

Si bien la policía encontró el vehículo, Derrick Estell, como fue identificado el hombre, logro fugarse el 31 de julio y aún se encuentra fugitivo.

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