Según una encuesta de The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research, sólo 1 de cada 10 adultos estadounidenses califica positivamente la forma en que funciona la democracia en los Estados Unidos o qué tan bien representa los intereses de la mayoría de los estadounidenses.
La encuesta relevó las opiniones de 1.220 adultos y se realizó del 22 al 26 del pasado mes de junio utilizando una muestra extraída del panel AmeriSpeak, basado en el muestreo de probabilidades del NORC, que está diseñado para ser representativo de la población de los Estados Unidos. El margen de error de la encuesta es de 3,9 puntos porcentuales.
El estudio reveló que la mayoría de los adultos dicen que las leyes y políticas de los Estados Unidos representan mal lo que la mayoría de los estadounidenses quieren en temas que van desde la economía y el gasto público hasta la política de armamentos, la inmigración y el aborto.
El 53% cree que el Congreso está haciendo mal su trabajo de defender los valores democráticos, en comparación con sólo el 16% que dice que está realizándolo bien.
Los datos ilustran la alienación política generalizada a medida que un país polarizado está saliendo de la pandemia y entrando en una recuperación marcada por la inflación y los temores a una recesión. En las entrevistas, los encuestados se preocuparon menos por la maquinaria de la democracia (las leyes de votación y la tabulación de las papeletas) y más por los resultados.
En general, alrededor de la mitad (49%) dice que la democracia no está funcionando bien en los Estados Unidos, en comparación con el 10% que dice que está funcionando muy o extremadamente bien y el 40% que señala que sólo un poco bien. Aproximadamente la mitad también dice que cada uno de los partidos políticos está haciendo un mal trabajo al defender la democracia, incluido el 47% que dice eso sobre los demócratas y aún más, el 56%, sobre los republicanos.
“No creo que ninguno de ellos esté haciendo un buen trabajo por el estado de la economía: la inflación nos está matando”, dijo Michael Brown, un encargado de compensaciones laborales de 45 años y padre de dos hijos en Bristol, Connecticut. “En este momento estoy ganando tanto como siempre, y estoy luchando tanto como siempre”, añadió.
Brown, que se describe a sí mismo como republicano moderado, vio a los Estados Unidos no cumplir su promesa democrática desde que aprendió en la escuela secundaria que el Colegio Electoral permite que alguien se convierta en presidente sin ganar la mayoría de los votos nacionales. Pero ahora está especialmente decepcionado con el Congreso, ya que considera que sus obsesiones no reflejan la voluntad del pueblo.
La encuesta muestra que el 53% de los estadounidenses dice que el gobierno no representa bien las opiniones de la “gente común”, con un 35% que dice que está algo bien representado y un 12% muy o extremadamente bien. Aproximadamente 6 de cada 10 republicanos e independientes sienten que el gobierno no representa bien a personas como ellos, en comparación con 4 de cada 10 demócratas.
Karalyn Kiessling, investigadora de la Universidad de Michigan que participó en la encuesta, ve señales preocupantes a su alrededor. Es demócrata, y le preocupaba que los teóricos de la conspiración que creen las mentiras del expresidente Donald Trump con respecto a que ganó las elecciones de 2020 aparecieran como observadores electorales. Los miembros republicanos de su familia ya no se identifican con el partido y están limitando su compromiso político.
Kiessling investiga la intersección de la salud pública y la política y ve muchas otras formas de participar en una democracia, además de votar. Desde participar activamente en un partido político hasta hablar en una reunión del gobierno local. Pero teme que el aumento de la malicia partidista esté alejando a la gente de estos medios cruciales.
“Cuando hay una base que es una minoría de lo que piensan los estadounidenses en general, pero son las voces más fuertes en la sala, eso es lo que escuchan los políticos”, dijo Kiessling.
La encuesta de AP-NORC muestra que la gran mayoría de los estadounidenses (71%), piensa que cuando se elaboran leyes y políticas, deben reflejar las aspiraciones de la mayoría, pero sólo el 48% cree que eso es realmente cierto en la práctica.
Y las opiniones son aún más negativas cuando se trata de temas específicos: alrededor de dos tercios de los adultos dicen que las políticas sobre inmigración, gasto público, aborto y armas no representan las opiniones de la mayoría de los estadounidenses, y casi la misma proporción opina lo mismo sobre la economía, así como la identidad de género y las cuestiones LGBTQ+. Más de la mitad también dice que las políticas reflejan pobremente lo que los estadounidenses quieren en materia de salud y medio ambiente.
Joseph Derito, un panadero jubilado de 81 años de Elmyra, Nueva York, considera que la política de inmigración no representa las opiniones de la mayoría de los estadounidenses. “El gobierno de hoy es todo para las personas que no tienen nada, muchos de ellos son capaces de trabajar, pero reciben ayuda”, dijo Derito, un independiente político blanco que se inclina por los republicanos y votó por Trump. “Sólo quieren darle todo a esta gente”, agregó.
Sandra Wyatt, una trabajadora de recolección de datos, negra, jubilada de 68 años y demócrata en Cincinnati, culpa a Trump por lo que ella ve como una erosión de la democracia. Dijo también que, a pesar de eso, ella votó anteriormente por los republicanos.
Wyatt ve que esas malas dinámicas persisten aún después de terminada la presidencia de Trump. “Siempre supimos que había racismo, pero ahora están lo suficientemente envalentonados como para andar por la calle disparándole a la gente por el color de su piel”, dijo.
Stanley Hobbs, un trabajador automotriz jubilado en Detroit, demócrata, culpa a “algunos republicanos” por lo que él ve como el debilitamiento de la democracia en los Estados Unidos.
Considera a los políticos republicanos dependientes de una camarilla de grandes empresas y señala el aborto como ejemplo de cómo las leyes ya no representan los puntos de vista de la mayoría de los estadounidenses.
“Parece que esto siempre sucede en los Estados Unidos, y siempre prevalecemos”, dijo Hobbs, recordando que los políticos estadounidenses simpatizantes de la Alemania nazi ganaron preeminencia antes de la Segunda Guerra Mundial. “Sólo espero que prevalezcamos esta vez”, agregó.
(Con información de agencias)