La sala auditorio Vaz Ferreira, ubicada en el subsuelo de la Biblioteca Nacional, tuvo una época de esplendor en la que la gente hacía cola para entrar a ver un concierto.
Una sala que funciona a pulmón
El Auditorio Vaz Ferreira, que depende de la Biblioteca Nacional, no tiene presupuesto propio ni director artísitico, no abre de noche ni los fines de semana; recibió algunas refacciones pero su futuro es incierto