Lorena Melogno ejerce el oficio de manicura desde hace 18 años pero nunca le había pasado algo así. El 10 de marzo recibió una llamada inusual: le pedían presupuesto para hacerle las manos y los pies a Paul McCartney. “Me causó un poco de gracia, pero me di cuenta enseguida de que era en serio”.
Una uña para Paul
La realización del show de McCartney involucró directamente a varios cientos de personas en el estadio Centenario. Una manicura, un chef y una vestuarista cuentan la experiencia a El Observador