Los partidos se ganan dentro de la cancha. Eso quedó una vez más demostrado anoche. Por más que se trató de ensuciar el encuentro en el mismo día con supuestos “problemas” que sufrieron algunos futbolistas de Emelec en el hotel (algo que las propias autoridades del mismo negaron) –algo que ocurría asiduamente en las Copas Libertadores de la década de 1960 a la de 1980–, Peñarol se quedó con tres puntos de oro ante un rival que se plantó muy bien en la cancha y que lo complicó bastante.
Una victoria para acallar voces
Peñarol consiguió tres puntos trascendentes ante Emelec con otro gol de Olivera, en un día muy espeso por las denuncias de dirigentes y el técnico rival