La Comisión de Refugiados de Uruguay le dio refugio este martes al boxeador venezolano Eldric Sella quien compitió en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 bajo la bandera de los refugiados.
La Comisión de Refugiados de Uruguay le dio refugio este martes al boxeador venezolano Eldric Sella quien compitió en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 bajo la bandera de los refugiados.
Un refugiado, según la definición del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), es "alguien que se ha visto obligado a huir de su país a causa de la persecución, la guerra o la violencia".
Este fue el segundo Juego Olímpico en que atletas de diversa procedencia compiten agrupados bajo esta misma bandera. Fueron 28 en Tokio. Además del púgil venezolano, hubo deportistas de Afganistán, Siria, Irán, Sudán del Sur, República Democrática del Congo y Eritrea, entre otros.
Sella se fue de Venezuela en 2018, rumbo a Trinidad y Tobago, donde fue invitado a una competencia. Decidió quedarse para no volver. Cerca de 24 mil venezolanos han migrado rumbo a esa isla caribeña en los últimos años, algunos de ellos viajan a través del Canal de Colón, donde centenas de personas han muerto ahogadas.
En los últimos años emigraron de Venezuela 5,6 millones de personas huyendo de la crisis social y política que atraviesa ese país hace años.
Sella ya llevaba un tiempo buscando competir como refugiado en Tokyo 2020, algo que finalmente logró en un combate que representó su debut en el campo rentado ya que en estos Juegos se admitieron por primera vez en la historia a los púgiles profesionales.
El venezolano perdió por nocáut en el primer round contra el dominicano Euri Cedeño. Su combate, por los pesos medianos, duró apenas 67 segundos (el boxeo olímpico se disputa a tres rounds de tres minutos cada uno).
“Vine como refugiado pero, para mí, yo sigo representando a Venezuela, a los que se fueron y a los que están ahí y siguen luchando por un mejor país”, le dijo a los medios presentes en Tokio.
Ya en los Juegos Olímpicos, a través de ACNUR, Salle comenzó a buscar un nuevo destino. Desde Trinidad y Tobago le avisaron que las fronteras se le cerraban por tener el pasaporte venezolano vencido.
Primero apuntó a Canadá, pero la respuesta positiva llegó desde Uruguay para abrirle sus puertas.
Según la ley 18.076 ("derecho al refugio y a los refugiados") el Estado debe respetar una serie de principios, entre ellos el de la confidencialidad. La violación de esa obligación "será castigado con una pena de tres meses de prisión a tres años de penitenciaría", según el artículo 18 de la citada norma.
Por esa razón, tanto fuentes de la Secretaría Nacional del Deporte como de la Comisión de Refugiados se excusaron de dar detalles a Referí sobre la llegada del deportista. Ambas partes mantendrán una reunión este miércoles para manejar internamente detalles sobre el asunto.
"Aquí se termina un capítulo de mi vida y empieza uno nuevo ya un nivel mucho más alto. Gracias, Uruguay", posteó Sella en su cuenta de Instagram.