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Se develará el jueves públicamente la incógnita de la participación o no en los singles de Copa Davis del número uno de Uruguay, Pablo Cuevas, en la serie de este fin de semana ante Perú. El capitán celeste, Enrique Pérez Cassarino, introducirá en el copón del sorteo de la llave los papeles con los nombres de Marcel Felder y Martín Cuevas como número uno y dos del equipo. Luego quedará la expectativa de si el mayor de los Cuevas salta a la cancha en el dobles del sábado y junto a quién, pero eso dependerá de una decisión de último momento y de los resultados que estén a la vista tras los juegos del viernes.

Si Uruguay logra ganar los dos individuales del primer día y poner la serie 2-0, Pablo Cuevas esperará hasta abril para disputar la Davis. En cambio, si el viernes termina con un empate 1-1, habrá mucha tela por cortar hasta el sábado para decidir la inclusión del mejor tenista celeste en el tercer punto del encuentro.

Hasta el momento la expectativa se había mantenido y tanto Uruguay como Perú echaron sus cartas en torno a ella. Pérez Cassarino es consciente de que no es lo mismo para ninguno de los dos equipos encarar la preparación pensando en una u otra formación para los singles, por lo que Perú debía jugar con esa duda en los días previos.

Para el capitán de Perú, Luis Horna, también se trata de un factor que puede ser decisivo; sin embargo, dijo haberse jugado en lo previo por la posibilidad de que Pablo Cuevas no iba a ser parte de los singles.

“Sería tonto negar la diferencia que es jugar ante Uruguay con Pablo Cuevas que sin él. Sin dudas que con Pablo, Uruguay es muchísimo en nivel y experiencia, pero sin él también tiene la capacidad de poder cubrirlo y manejar una serie sin ningún problema”, dijo Horna a El Observador.

Aseguró que ya tiene una idea en la cabeza porque “se nota”, debido al seguimiento que ha hecho el equipo peruano de los movimientos de Uruguay.

“A Pablo no lo he visto entrenando mucho. He estado en su posición en algún momento como jugador y sé lo difícil que es después de tantos meses empezar jugando un partido a tres de cinco sets en singles en Copa Davis. En ese sentido, estoy suponiendo que Pablo no juegue el viernes y que tenga alguna chance de entrar el sábado. De todas maneras, todas las incógnitas se terminan en el sorteo” de el jueves, agregó el entrenador.

De jugar Pablo, sería su retorno a la competencia después de nueve meses. Su último encuentro fue en la primera ronda de Roland Garros, en mayo pasado, cuando se retiró lesionado de su rodilla. Luego hubo una larga etapa de recuperación, antes y después de la operación del 6 de octubre de 2011.

Desde las dos veredas se coincide en que serán encuentros parejos y que la localía puede ser un factor desequilibrante. Por el lado de Uruguay, jugar en Carrasco es una motivación extra, pero será importante empezar con ventaja para que el público no se convierta en una presión adicional.

Horna sostuvo que “será una serie dura” y que entiende que “Uruguay llega bien al encuentro, con expectativas diferentes” a las de Perú. “Mientras este equipo de Uruguay está muy adaptado al Grupo I (de la Zona Americana), nosotros es el primer año que llegamos a este grupo, pero venimos con la ilusión de llevarnos un buen resultado. Creo que la serie va a estar complicada, muy cerrada y en la que cada punto va a tener una importancia diferente por la presión que puede llegar después”, agregó el capitán incaico.

Se espera por parte de Perú que serán encuentros largos, peleados, por lo que apelan a estar “bien atentos a todas las posibilidades que se pueden ir abriendo en cada momento de la llave”.

La importancia del equipo
Para Horna, la fortaleza de Perú es el equipo y eso es lo que trata de transmitir a sus jugadores. ”En Copa Davis no importan las individualidades, no importa el ranking, sino que se trata, simplemente, de quien maneje mejor el grupo y de que todos los chicos estén tirando del carro para el mismo lado. Esas son las cosas que cuentan al final, sea aquí ahora, mañana, en un año o dos”, explicó.

La experiencia de este equipo peruano en Copa Davis ha sido positiva. Llegan a Carrasco con el sabor dulce de haber ascendido al Grupo I el año pasado al derrotar en última instancia a Paraguay.

En ese sentido, Horna recordó: “Hemos hecho cosas muy grandes y no con la necesidad de tener nombres o números espectaculares en el equipo. Más allá de eso, creo que cada uno tiene una capacidad muy buena para seguir mejorando”.

También aseguró que el objetivo de 2012 es mantenerse en el grupo, pero que eso no significa una presión extra.

“Tenemos otra posibilidad para lograr la meta de este año, sin la necesidad de que se logre un resultado positivo en este encuentro”, concluyó Horna.