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Los representantes del gobierno en el directorio de UTE tendrán más poderes para tomar decisiones, incluso para designar al gerente general, un cargo al que tradicionalmente se accedió por carrera y que ahora estará sujeto a voluntades políticas. Además, los tres directores estatales, más el voto de uno de la oposición, podrán cesar funcionarios cuando antes se requería la unanimidad del directorio.

El tema generó, según fuentes de El Observador, un gran malestar a nivel de los gerentes –el organigrama de UTE opera con ocho grandes gerencias– y preocupó al gremio de funcionarios que de inmediato pasó el decreto –ya publicado en el Diario Oficial – a su mesa de abogados.

La directiva de la Asociación de Funcionarios de UTE (AUTE) se reunirá el martes o miércoles de la semana próxima para considerar el decreto que surgió en momentos en que las autoridades y el gremio discuten una reestructura de la empresa estatal. El gremio está dividido entre los que apoyan y los que rechazan los cambios propuestos por el gobierno.

El decreto 63/013, que lleva la firma del presidente José Mujica y del ministro de Industria y Energía, Roberto Kreimerman, modificó la norma del año 1980 vinculada a ley orgánica del ente.

El nuevo decreto establece que para decisiones que hasta ahora requerían “unanimidad” del directorio, de aquí en más alcanzará con la voluntad de los tres directores oficialistas. Para algunos casos, como el despido de funcionarios, se requerirá el voto de cuatro directores.

Para nombrar el gerente general se necesitará “la mayoría absoluta” (es decir tres votos) del directorio.

Una fuente gremial que prefirió no expedirse públicamente, señaló que hasta que los abogados de AUTE den su opinión, es “un riesgo” para el funcionamiento del ente que el gerente general o los demás mandos puedan ser sustituidos cada vez que llegue un nuevo directorio político.

Sobre el cese de funcionarios, para lo que se requerirán cuatro de los cinco votos del directorio, la fuente sindical explicó que hasta ahora los “malos funcionarios” fueron despedidos por “decisión unánime” y “ese sistema funcionó bien”.

El gobierno de Mujica que comenzó acordando con la oposición en algunas áreas, como la energética, ahora empezó a tener desacuerdos también en ese rubro (ver claves). El director de UTE en representación del Partido Nacional, Enrique Antía, señaló ayer a El Observador que la resolución tomada “marca una línea de endurecimiento del gobierno, cuando hay un acuerdo multipartidario en materia energética”.

Antía comentó, asimismo, que el nuevo régimen “es un tope a las carreras administrativas” e informó que al gerente general, “se le acotan las funciones”. El representante blanco marcó su discrepancia con los cambios y dijo que se discutirá su propuesta de que al menos los cargos de hasta subgerentes sean por concurso. “Por lo menos así se acota la posibilidad del dedazo”, afirmó Antía.

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