La construcción del estadio de Peñarol va tomando cada vez más forma. A nivel político, lo único que falta es la autorización del intendente de Canelones, Marcos Carámbula, luego de que el proyecto pase por la junta departamental.
La construcción del estadio de Peñarol va tomando cada vez más forma. A nivel político, lo único que falta es la autorización del intendente de Canelones, Marcos Carámbula, luego de que el proyecto pase por la junta departamental.
El comité seleccionador sugiere que el estadio sea construido hacia el lado de Camino Carrasco, muy cerca del antiguo Aeropuerto, y no al sur de Avenida de las Américas, como Peñarol había planteado.
Por lo planteado en el proyecto, el estadio tendrá una capacidad para 39.431 personas, 250 butacas para discapacitados, cuatro vestuarios para jugadores y dos para jueces, dos gimnasios de precalentamiento, dos salas para control anti dopaje, salas de prensa, 20 cabinas de radio, 2 de televisión, 7 cafeterías y dos restoranes. Además, allí se tiene pensado instalar la sede donde funcionarán las oficinas administrativas y el museo del club.
El tema ha causado la molestia de los vecinos del Parque Roosvelt, quienes se están manifestado públicamente en contra de este proyecto. Entre otras cosas, defienden la idea de preservar el parque y que mantenga su condición de público. Además, de la preocupación que despierta el tema de la seguridad de la zona en caso de que lleguen barras bravas de fútbol.
Los vecinos de la Costa de Oro realizarán una gran concentración este domingo 26 de febrero a la para rechazar la intención de la Intendencia de Canelones de privatizar el Parque Roosevelt. La movilización tendrá lugar en Av. Gianattassio y Racine (al costado del parque)
La representante del movimiento de vecinos de Parque Roosevelt, Doris Parada, dijo a El Observador que “el parque está abandonado por las administraciones anteriores y abandonadas por esta administración”. Además se mostró preocupada por el cuidado urgente que necesita el parque. “Necesita guardaparques y hacer senderos para bicicletas, entre otras cosas. Además, no podemos permitir que se privatice este parque. Es un lugar público para toda la familia”, agregó.
“Aquí se va a entregar un parque a empresas privadas para que lucren. Esta es una zona tranquila, en el norte como en el sur, que necesita cuidado y preocupación. Los estadios de fútbol sólo traen consigo inseguridad”.