Bajo el título "EEUU pretende ser mano de Dios, pero uñas sucias de sangre lo delatan", el Ministerio de Comunicación dijo en un comunicado que Washington "se autoproclama juez del mundo", pero que Caracas "no le reconoce ninguna autoridad".
Bajo el título "EEUU pretende ser mano de Dios, pero uñas sucias de sangre lo delatan", el Ministerio de Comunicación dijo en un comunicado que Washington "se autoproclama juez del mundo", pero que Caracas "no le reconoce ninguna autoridad".
"Si en alguna nación del mundo algún Gobierno violenta los derechos humanos y es centro de corrupción, es precisamente el Gobierno de Estados Unidos", afirmó Rangel según un comunicado de la Vicepresidencia.
La politización de la justicia, las restricciones a los medios de comunicación y el acoso a la oposición política persistieron, insistió el informe estadounidense.
Agregó que "vale la pena, sin embargo, comentar la parte que le toca a Venezuela (...), donde sale muy bien parada", toda vez que "no se nos acusa, por ejemplo, de bombardear, invadir u ocupar a otras naciones, ni de bloquearlas económicamente, ni de organizar y financiar centros de tortura y escuadrones de la muerte".
EEUU "se limita a repetir las falsas acusaciones de la oposición venezolana y sus empresas de comunicación" y, aunque "fueran ciertas estas mentiras, serían insignificantes comparadas con la violación masiva y permanente de derechos humanos" en esa nación. sostuvo.
Adicionalmente, calificó de injerencia en asuntos internos una queja de la organización Reporteros Sin Frontera (RSF) por la reciente detención de un periodista acusado de estafa.
Se trata, dijo el Gobierno, de "una nueva ofensiva mediática que forma parte de las operaciones de guerra psicológica del imperio para justificar su agresión contra nuestra democracia" y acusó a RSF de ser financiada "por los servicios de inteligencia de EEUU".
(EFE)