Los libros usados ejercen una fascinación peculiar. Existe toda una clase de buscadores de tesoros que visitan las librerías de Tristán Narvaja y de la Ciudad Vieja tras una gema escondida, una edición rara, un autor que todavía no es de culto pero al que es cuestión de darle tiempo. En ese camino aparece un espécimen muy particular: el librero.
Viaje hacia el fondo de la librería
Roberto Gomensoro, Susana Sureda y Erasmo Bogorta tienen en común la pasión por los libros. Los compran, los venden, los leen, los clasifican, los guardan: los aman.