Ya se descorcha el vino del mundial
La línea de tres variedades se llama Faces, incluye un tinto (compuesto por 11 cepas, como un equipo de fútbol), un vino blanco (de tres cepas) y un rosé; ya agotaron la primera partida de 600.000 botellas
La ruta estadual 444 de Río Grande del Sur es una cinta angosta de asfalto que atraviesa las sierras gaúchas entre las ciudades de Garibaldi y Bento Gonçalves, esquivando laderas de “floresta nativa”, compuesta de árboles autóctonos, como la araucaria y el ipé, y cuadras y cuadras de viñedos.
Es el camino principal para recorrer el llamado Vale dos Vinhedos, la principal zona vinícola de todo Brasil.
Por la RS 444 se llega hasta el monumental Spa do Vinho, un hotel cinco estrellas de estilo afrancesado en medio de las vides.
Enfrente al spa se encuentra la bodega Miolo, una de las más grandes del país. A su lado se encuentra la pequeña casa de ventas de la bodega Lídio Carraro.
Esta bodega dio un salto mediático el año pasado cuando la FIFA la eligió como la responsable para hacer el vino oficial de la Copa de Mundo de Brasil 2014.
“Brasil es una diversidad de rostros, por eso el vino se llama Faces. El logo muestra tres rostros que conforman un solo corazón. Esa diversidad cultural quisimos ponerla en el vino, porque además está producido con uvas de diferentes regiones”, dijo Isabel Carraro, esposa de Lídio, dueño de la bodega, y madre de los enólogos Juliano y Giovanni Carraro, y suegra de Mónica Rossetti, la enóloga estrella de Brasil, reconocida en Europa y responsable de los vinos Faces.
Rossetti es la encargada de realizar los complejos ensambles de cada uno de los Faces.
La selección
La bodega Lídio Carraro participó junto a nueve bodegas más de la feria Soccerex que se desarrolló en Río de Janeiro durante 2011. Esa preselección la realizó el Instituto Brasileño de Vino (Ibravin).
Hasta ese momento, el comité organizador de la FIFA del Mundial de Brasil había planificado que el vino oficial de la Copa del Mundo (el que se servirá, por ejemplo, en los palcos de lujo de cada estadio) fuera del grupo de bodegas chilenas Concha y Toro.
Cuando las autoridades brasileñas se enteraron de esto, golpeadas en su orgullo nacional, pusieron el grito en el cielo y reclamaron a FIFA que realizara la elección de una bodega local. Un equipo suizo de la FIFA pidió muestras del portafolio de varias bodegas de Río Grande del Sur y de otras regiones productoras de vino del país.
Tres meses después de concluida la Soccerex, las autoridades de FIFA llamaron a Lídio Carraro. Se reunieron primero en Río y luego en Zúrich, en la sede de la FIFA. Allí se selló el acuerdo.
“Lo único que pidió la FIFA fue que elaboráramos un vino blanco, un tinto y un rosé. Siempre digo que Dios nos dio luz”, explica Isabel Carraro.
La línea Faces, de Lídio Carraro, será el único vino que se sirva en los eventos oficiales y en las ceremonias y recepciones del Mundial. Ya se probó durante la Copa de las Confederaciones, que sirvió como gran ensayo de la Copa del Mundo. “La producción de Faces continuará luego de que termine el Mundial, aunque quizá cambie alguno de los cortes”, cuenta Carraro.
Los vinos Faces tienen dentro de la etiqueta el logo oficial distintivo de Brasil 2014.
Fue testeado previamente en las ferias internacionales del vino más famosas e influyentes, como la de Burdeos, la Prowein de Düsseldorf y la feria de San Pablo.
Hoy está a la venta en tiendas especializadas en vino de Brasil y en algunos restaurantes.
¿Cómo son?
El vino blanco de Faces Lídio Carraro se compone de tres cepas: chardonnay, moscato y riesling itálico, todas en proporción de 33%. Es un homenaje a los vinos de Río Grande del Sur, ya que esas cepas son características de la región del Valle de los Viñedos.
El Faces tinto es bastante más complejo en su acabado, ya que consta de 11 cepas que semejan a un equipo de fútbol en la cancha. “Es un desafío muy grande y está siendo un desafío para nosotros, por los comportamientos diferentes de las 11 variedades de 26 suelos distintos”, señaló Carraro.
Este vino es un blend de merlot, cabernet sauvignon, tannat, teróldego, touriga nacional, nebbiolo, alicante, ancellotta, tempranillo, malbec y pinot noir.
Para una más clara comprensión de la estructura, la bodega ubicó a cada cepa dentro de la cancha como si fuesen jugadores de fútbol.
Los delanteros son el merlot y el cabernet, que poseen mayor porcentaje en la mezcla. El tannat, por ejemplo, juega en la defensa.
El arquero es el malbec porque le da el final de boca y el retrogusto, según argumenta la gente de Carraro.
La primera partida de los vinos Faces fue de 600 mil botellas, pero según indicaron en la bodega, piensan aumentar el número para la segunda partida.
Se agotó el primer lote de tinto y de blanco, y la semana que viene embotellan el segundo lote.
El precio de mercado es de R$ 39,90 o sea, unos $ 400. Una parte de las ventas del vino va para la FIFA y el contrato con el organismo internacional está vigente hasta diciembre de 2014.
“Es un vino democrático para el paladar”, concluyó Carraro.