Axel Kicillof, subsecretario de Economía, fue designado como el titular de las acciones de YPF que posee el Estado. De esta manera, el economista de 40 años y con patillas que lo hacen parecer de 20 confirma una vez más el ascenso del grupo político que lidera Máximo Kirchner, La Cámpora.

Ayer en Puerto Madero tuvo lugar la primera Reunión General de Accionistas de YPF después de su estatización. El encuentro duró más de cuatro horas y al terminar quedaron labrados los nombres de los 17 directores titulares y 11 suplentes de la firma. Acompañará al viceministro el gerente general de la empresa, Miguel Galuccio, designado por la presidenta Cristina Fernández hace poco más de un mes.

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El grupo español Repsol planteó la “ilegalidad” de la asamblea, según información de la agencia Efe, pero igual logró mantener un representante en el núcleo de la nueva dirección.

Volátil

La petrolera tiene 55% del mercado de combustibles y 70% del consumo es de súper. Pero desde marzo la nafta no tiene los 96 octanos que declara que tiene, sino que posee 93, según reveló el programa televisivo Autotécnica hace unas semanas.

El cambio fue sin avisar y en marzo, cuando la petrolera aún estaba en manos de los españoles. Sin embargo, la confirmación fue reciente y no se acompañó con una reducción del precio de la nafta. Así, los conductores que cargan en YPF pagan lo mismo que antes pero reciben un combustible de inferior calidad que afecta los motores.

Catalizador

Algunos operadores del mercado de combustibles declararon al diario Clarín que la rebaja de calidad se puede deber a la necesidad que tuvo la empresa de importar combustible. “Tal vez para bajar costos importaron naftas de menor calidad”, comentó una fuente.

Para Hugo Biolcati, presidente de la Asociación Rural argentina, “es por las desatinadas políticas públicas que hoy Argentina está obligada a importar combustibles por US$ 14.000 millones anuales, una necesidad que comenzó en 2004 con el fin del autoabastecimiento, que fue ampliamente anticipada por ex secretarios de energía y que nos provoca un marcado deterioro de la balanza comercial así como de la economía en general”.

“El shale gas aún se encuentra en etapa preliminar de conocimientos de recursos”
Jorge Lapeña, ex secretario de Energía argentino

En una columna de opinión publicada hace poco más de un mes en Clarín, el dirigente denunció que “no es inusual transitar los caminos, las rutas y las autopistas del interior de Argentina e ir de estación de servicio en estación de servicio sin conseguir una gota de gasoil o nafta”. Es por eso que pidió “planificar una estrategia de largo plazo con normas claras”.

Según información de Clarín, este año el déficit energético del Gobierno llegará a los US$ 10.000 millones.

A esto habrá que sumarle el agujero que quedará por las ventas a España: ese país anunció que suspendería la compra de biodiesel argentino, que en 2011 dio al país austral un ingreso de US$ 1.106 millones. Tampoco comprará harina de soja, por la que el año pasado pagó US$ 550 millones.

Aditivo

La situación no sería tan acuciante si resulta ser cierto eso que promulgó la presidenta en diciembre, cuando dijo que en la provincia de Neuquén está “el tercer reservorio a nivel mundial” de gas shale.

Pero expertos consultados por el portal Perfil.com le bajaron el volumen al anuncio. Por ejemplo Gualter Chebli, ingeniero especialista en petróleo y doctor en geología que trabajó en YPF 25 años, dijo simplemente que lo de la presidenta “es un bolazo más grande que una casa”.

Más medido, el ingeniero presidente del Instituto Argentino de la Energía General Mosconi y ex secretario de Energía de la Nación, Jorge Lapeña, comentó que “el shale gas aún se encuentra en etapa preliminar de conocimientos de recursos” y que no se tienen “reservas comprobadas”. “Sólo tenemos un recurso disponible al cual resta medir y chequear su factilidad técnica, ecónomica y ambiental”.

Presión

Al margen de la reunión de ayer hubo una manifestación que no pasó desapercibida. Fue de ex empleados de la empresa, que reclaman que se les paguen los dividendos que les corresponden como accionistas de YPF, titulares de 10% de los papeles.

Según pudo saber El Observador, los empleados de Repsol que ocupaban cargos directivos fueron cesados, mientras que los técnicos conservan su fuente de trabajo.

“Queremos recomponer nuestra situación porque son más de 35 mil las familias que quedaron heridas de muerte”, declaró ayer el ex trabajador Alfredo Mussi a Radio Provincia.

A todo esto, pesa sobre la empresa el temor de que sus acciones sean retiradas del mercado de Wall Street. Hace un par de semanas el ministro de Planificación e interventor de YPF, Julio De Vido, informó que la firma estaba “en riesgo de ser excluida” de ese mercado debido a que no cumple con sus requerimientos.

La empresa respondió esa misma tarde que “no existe ni el interés de YPF en dejar de operar en la Bolsa ni tampoco ningún riesgo de desliste”, pero la incertidumbre aún quedó en el aire.

Tocará ahora al flamante director Kicillof reflotar la “vaca lechera a la que iban a ordeñar hasta la muerte”, tal como definió el viernes a YPF. Será el encargado de dejar de lado la “mala praxis pretrolera” que denunció, para que la firma ya no sea más, como dijo entonces, una “compañía en liquidación, en achicamiento”.

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