Con los remates judiciales de bienes inmuebles como foco, el martillero Gabriel Etcheverry respondió acerca del devenir del sector en lo que va de este año y qué se espera de aquí a seis meses. Además, habló sobre las diferencias entre Punta del Este y Montevideo, donde trabaja, y del instrumento del remate como forma de comercialización.
¿Qué se puede destacar de estos seis meses? ¿Era lo que se esperaba?
Me dedico principalmente a los remates judiciales y, por lo general, lo que remato son bienes inmuebles. No tengo casa de remate y no realizo remates semanales de bienes muebles. En 2024 he realizado remates de algunos inmuebles, y remates de expedientes judiciales por infracciones aduaneras o abandonos. Particularmente, hemos realizado en Maldonado uno de varios vehículos por infracciones aduaneras, en conjunto con tres colegas.
Por otra parte, hice un remate de algunos vehículos de Aduanas en San Carlos. Aclaro que son remates por infracciones aduaneras dispuestos por la justicia. En cuanto a inmuebles, este año he llevado adelante remates en Punta del Este y en Montevideo. De estos, se destaca un apartamento muy importante frente al Puerto de Punta del Este, rematado en marzo, de cuatro dormitorios y servicio, dos garajes, dos bauleras y gran terraza, en el edificio Portofino.
¿Qué proyecta para lo que sigue en este 2024?
La profesión de rematador tiene sus particularidades, las obligaciones que un particular contrae en un año, y que incumple, pueden pasar uno o varios años para que lleguen a remate. Así que el volumen de trabajo del rematador no coincide necesariamente con la situación económica del país, ni de países vecinos, sino que puede ser mucha o poca dependiendo del tiempo que lleve el proceso judicial. En este momento, tenemos previstos algunos remates de inmuebles y de algunos vehículos de aquí a setiembre. No hemos fijado todavía remates para octubre.
La instrumentación de un remate lleva normalmente de uno a dos meses, por lo que lo normal es fijarlo con esa antelación. Se debe anunciar al juzgado previamente la publicidad que se va a realizar, se debe contratarla y publicitar con antelación necesaria de forma que permita al interesado informarse, ver el expediente o mandar a alguien que lo vea, y prever la seña que debe integrar al momento de la aceptación de la última oferta. Como siempre se puede adelantar la forma de integrar la seña, de acuerdo a lo que se haya establecido en el edicto. Se deben publicar también los edictos con la antelación necesaria.
¿Qué tal han sido los remates judiciales de Aduanas?
Los bienes por remates judiciales de expedientes aduaneros se han rematado con fluidez, con importante concurrencia de público y se han obtenido valores convenientes, razonables para estas ventas. Los que he realizado este año han sido de vehículos normales, no de alta gama.
Es importante señalar que, una vez rematado un vehículo en razón de actuaciones de Aduanas, el juzgado con posterioridad al remate, integrado el precio, libra oficios a la Intendencia que se solicite, de forma que ingresa en el sistema sin ningún problema. Obviamente, los vehículos son de origen extranjero, por lo que no tienen matrícula nacional antes del remate y consecuentemente no hay deuda de patentes. Hay que entender que no todo remate por infracciones aduaneras es conveniente para el rematador. Durante mucho tiempo hemos aceptado remates de cosas con valores ínfimos, cuyo precio al bajar el martillo no cubría ni siquiera los gastos de publicación de edictos, en cuyo caso sinceramente se perdía dinero, pero de alguna forma lo hemos entendido como una carga de la profesión.
Eso es porque, por ejemplo, una infracción aduanera que puede ocurrir cuando alguien envía una encomienda del Chuy con pocas cosas y es intervenida por Aduanas. Se forma un expediente judicial y ese bien debía terminar en remate. Alguien tiene que rematarlo. Antes, había que publicar dos edictos que son de costos elevados, y realizar alguna publicidad. Pero se han modificado los requisitos, llevando en estos casos las dos publicaciones a una sola en el diario oficial y permitiendo publicar un solo edicto por varios expedientes de bajo monto. Para el comprador este tipo de remates es una forma ágil y segura de adquirir un vehículo a precios convenientes en comparación con los del mercado.
Tiene remates en Montevideo y Punta del Este. ¿Encuentra alguna diferencia entre uno y otro, por el público interesado o por los precios?
Efectivamente tengo remates tanto en Montevideo como en Punta del Este, de donde soy. Siempre me gusta decir que yo fui a la escuela ubicada en la avenida Gorlero, N° 5, de Punta del Este. Es un mercado que manejo diariamente. En cuanto a Montevideo remato más esporádicamente, pero por suerte lo hemos hecho con mucho éxito.
Básicamente, la operativa para rematar en uno y otro lado es la misma. Como a veces los criterios de los juzgados varían, en cada uno se debe consultar cuestiones propias del trámite previo al remate, pero en general el procedimiento es el mismo. En cuanto al público, principalmente dependiendo del tipo de bien que se va a rematar en Punta el Este, puede ser diferente, ya que suele haber interesados argentinos, brasileños, estadounidenses o europeos. A los argentinos siempre debemos aclararles que el remate es cristalino, que van a ofertar sin ninguna limitación, que se van a responder todas las preguntas que sean de nuestro conocimiento, y que en el remate se va a ir aclarando quién efectúa la oferta, y que se solicitará que preferentemente la realicen en voz alta.
La concurrencia de público a los remates, como es lógico, depende de la importancia del bien a rematarse y de sus características. A un remate de un apartamento de uno o dos dormitorios concurre más gente interesada que a un apartamento de gran valor y grandes dimensiones. También es normal que concurra más público a remates de apartamentos que de casas.
Pese a que en Punta del Este existe una gran oferta de propiedades en el mercado en este momento, los valores obtenidos en propiedades de parecidas características son muy similares con respecto a inmuebles en Montevideo.
¿Cómo está el sector rematador del país?
Soy un gran defensor del remate como forma de comercialización de bienes, en todas las formas. Los tipos de remate son muy variados y de alguna forma existen especializaciones en los diferentes rubros. Entiendo que cada vez los profesionales rematadores se forman más, sobre todo a impulso de la Asociación Nacional de Rematadores, Tasadores y Corredores Inmobiliarios, con frecuentes jornadas de capacitación atendiendo las diferentes áreas. Ha permitido un importante desarrollo de la profesión y ha generado aumento en la confianza, y buenos resultados en los remates. Al mismo tiempo, la Asociación ha impulsado acuerdos con diferentes organismos públicos, fomentando el remate como forma transparente de comercialización.