Walter Domínguez, el jugador de OFI que fue convocado a la selección uruguaya para el partido amistoso de este viernes contra Costa Rica, es protagonista de una historia familiar increíble. Tiene 26 hermanos y uno de ellos es Mauricio "Quique" Martínez, que en 1997 fue pedido para la selección uruguaya.
Martínez, al que además de Quique le decían Loco, la rompía en la selección de Soriano a fines de la década de 1990. Era un crack, con un extravagante corte de pelo, que sobresalía en los campeonatos del Litoral.
En 1997 su novia Yenny organizó una juntada de firmas para que Juan Ahuntchain, técnico de la selección uruguaya, lo convocara. "Quique Martínez es uruguayo", decían. Un día, las más de 7.000 firmas reunidas llegaron hasta el estadio Charrúa, lugar donde entrenaba y concentraba la selección mayor. Pero Quique Martínez no fue citado.
Después de ese año y de participar del torneo Integración en el club Punta del Este, en el año 2000 Quique Martínez se fue a jugar al Cienciano de Cusco, donde se convirtió en figura de ese equipo junto a otro uruguayo: Ernesto Zapata.
Después de abandonar el fútbol, hizo el curso de entrenador y el de árbitro, y actualmente trabaja de albañil.
El sueño de Quique Martínez lo cumplió Walter Domínguez
El que sí cumplió el sueño de la convocatoria a la selección fue su medio hermano, Walter Domínguez, 27 años después. Tras coronarse campeón y goleador con la selección de Soriano, "Waltercito" (así le llaman) fue llamado por Diego Pérez para el partido amistoso en Centroamérica. La selección partió este miércoles a Costa Rica.
Martínez y Domínguez son hermanos por parte de padre. Este hombre tuvo 27 hijos en Soriano, antes de fallecer luego de una pelea en un club. Cuando murió, la mamá de Domínguez estaba embarazada del que hoy apodan "el jugador del pueblo". Por ese motivo es que lleva el apellido de su mamá.
La historia la contó el propio Quique Martínez en el programa Código QR que se emite por FM de Multimedios Rincón, de Fray Bentos.
martinez.jpg
Ernesto Zapata y Mauricio Martínez, Cienciano
"Somos 27 hermanos, alguno bueno tenía que salir", dijo Martínez, quien recordó que en 1997 se juntaron más de 7.000 firmas para que fuera citado a la selección.
Señaló que vivía en la casa de enfrente donde se crió Walter, en la calle Colón de Mercedes, "a la vuelta de la sede del club Juventud".
Consultado sobre las condiciones futbolísticas de Walter, su hermano señaló: "Lo que tiene de mi es que se divierte en la cancha y cuando perdemos salimos urgente a recuperarla. Diversión con responsabilidad. Es muy buen jugador, joven, 24 años, está cumpliendo el sueño del pibe. Mirá que yo volaba con 26 años cuando estaba Ahuntchain de técnico y no lo quisieron pobrecito al Quique", expresó en tercera persona.
La entrevista a Martínez es a partir del minuto 34.
Debutó en el profesionalismo a los 30 años
Mauricio Martínez llegó al fútbol profesional a los 30 años. A esa edad firmó contrato con Cienciano. Y jugó solo 5 temporadas, porque después se retiró por problemas familiares.
martinezz.jpg
Quique Martínez en Cienciano
Durante una entrevista a un medio peruano, recordó aquella etapa: "La gente iba al Garcilaso (estadio de Cusco) a verme por mis goles y mis locuras. Lo que mucha gente no sabe es que yo de mi propio bolsillo llevaba pelotas, juguetes, a los policías y bomberos para que repartan a los niños".
En 2001, Cienciano cumplió 100 años de fundación y se coronó vicecampeón del fútbol peruano, con las locuras de la dupla uruguaya.