Los turistas y visitantes que llegaron a Punta del Este y se alojaron en los edificios entre la parada 5 y la 12 de la brava, tuvieron una impactante sorpresa y es que sobre el techo del parador de la parada 10, el artista uruguayo Walter Blanco intervino el extenso techo con su arte en perspectiva.
La obra, que llevó un mes de trabajo, se puede apreciar desde distintos ángulos y –de acuerdo a la elevación y el reflejo del sol– se pueden apreciar singulares formas y mensajes que el artista ha dejado como señales a descubrir.
En conversación con El Observador, Walter dijo: "Dicen que es la más grande que hasta el momento se ha realizado y más que nada en 3D. Pudiste ver lo que se formó, cómo logramos con líneas, trazos y pinturas un estereotipo figurativo diferente, largo, alargado y desde acá toma la proporción como en biplano o en 3D¨.
¿Esta obra se puede apreciar desde los balcones de varios edificios desde la parada 3 a la parada 12?
Es una obra para ver desde altura, cuando uno más bajo está, se alarga la imagen.
¿El lienzo elegido es el techo de un parador?
Es el techo del parador que casualmente lucía blanco, como perdido, entonces el dueño tuvo una brillante idea de intervenirlo con colores complementarios, turquesas y naranjas para hacer una transición desde este rooftop HUMA que tiene como símbolo el ave fénix, que trasmuta y se rearma con el faro que es la imagen autóctona del parador. La obra comienza desde el faro y hacemos una transición al segundo techo con la escala de colores, la ola y continua en el cielo con turquesas y naranjas, se transforma en un agujero negro o un sol, interpretalo como quieras que luego trasmuta en el ave, o el ave fénix, o el pájaro destellante naranja.
¿Cuánto tiempo de trabajo?
Un mes.
¿Cómo es el proceso porque mientras pintaba, alguien a 100 metros de distancia le indicaba como continuar?
Trabajamos con cámaras, que me mandaban videos y en el celular íbamos mirando y corrigiendo.
¿Cómo se produce la elección de los colores?
Más que nada la psicología del color, para involucrarlo y que destelle en la playa. Nuestra agua brilla y el cielo brilla mucho más de lo que pintamos, o del agua, entonces opacamos el agua con los colores y después trabajamos colores complementarios.