Pablo Moyano, cosecretario General de la CGT, trabaja sin pausa de cara a la movilización que se llevará acabo frente al Congreso el día que el Senado trate en el recinto la ley bases.
“La necesidad y la obligación es movilizar el día que se trate en el Senado la semana que viene”, disparó Moyano sin miramientos en la reunión de la seccional de la CGT Lanús- Avellaneda que se llevó a cabo en las últimas horas.
El referente de Camioneros es el líder sindical más activo de cara al rechazo de la ley bases. Mientras algunos de sus colegas viajaron a Ginebra para conseguir el rechazo internacional de la reforma laboral que plantea Javier Milei, Pablo Moyano, agrupa a las regionales de todo el país y las prepara para una movilización masiva.
El lunes por la tarde, como anticipó El Observador, el sindicalista encabezó una reunión informal en el Salón Felipe Vallese del histórico edificio de Azopardo en el que consiguió el respaldo de todo el interior para la movilización de la semana próxima.
Si bien aún no hay certeza sobre si el Consejo Directivo de la central obrera convocará a la marcha, ya son muchos los sindicatos confederados que manifestaron públicamente que serán de la partida.
En los pasillos de la CGT aseguran que sólo se trata de una cuestión de tiempo. Que habrá convocatoria formal o por lo menos un apoyo protocolar a los gremios que movilicen. “No hay diferencias de fondo, sólo de formas o de tiempos para hacer los anuncios”, explicó a El Observador un referente sindical.
Gremios en alerta, empresas en recesión
La recuperación no llega. Las grandes empresas de todos los sectores ven con los números no comienzan a dibujar la V que prometió el presidente. “Un mes más podemos aguantar así, después vamos a tener que barajar y dar de nuevo”, aseguran desde una de las multinacionales que ocupa más espacio en los supermercados de Argentina.
Lo dicen las empresas, lo sienten los sindicatos. Los despidos, las suspensiones, y la baja en la producción son moneda corriente en todos los rubros vinculados a la industria.
Smata es un ejemplo. La producción automotriz no encuentra piso. Los números que releva el sindicato son contundentes y preocupan. Durante mayo se produjeron un 10,6% menos de unidades respecto de abril y 27,9% menos con relación al mismo mes del 2023. La caída es pronunciada desde la llegada de Milei al Gobierno.
En ese marco, la parálisis de las plantas es moneda frecuente y las suspensiones temporales de personal también.
El horizonte que dibujan desde Smata se replica en mucho de los gremios industriales y en casi todos los vinculados a la producción. Ceramistas, ladrilleros y UOCRA no logran levantar la actividad más allá de pequeños espasmos que cortan las rachas.
La novedad de la jornada, tiene que ver con los bancarios, una actividad a la que los números aún le cierran. Sin embargo, desde el sindicato que agrupa a trabajadores del sector denuncia el comienzo de despidos masivos tanto el Banco Hipotecario como en el Superville.
En ese marco, y ante el temor que ante el aval del Gobierno los despidos se multipliquen en otras entidades, desde la Bancario se declararon en alerta y comenzaron con un plan de lucha que puede llegar a salpicar a todo el sistema financiero la semana próxima.