El ex presidente Alberto Fernández criticó el sábado la respuesta de su sucesor, Javier Milei, a las declaraciones del ministro de Transportes de España, Óscar Puente, sobre el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Fernández lamentó que "en Argentina existe la mayor comunidad de españoles inmigrantes del mundo", advirtió que el Gobierno argentino se sumó a una "vergonzosa campaña de difamación" contra Sánchez y su familia, impulsada por la derecha española, y opinó que el referente libertario “no tiene razón para ofenderse tanto”.
La polémica se desató luego de que Puente acusara a Milei de consumir drogas durante una mesa redonda sobre redes sociales e imagen pública de políticos. El funcionario español mencionó que "según le estaba oyendo, ¿os acordáis? Lo de... Cuando salió no sé en qué estado y previa a la ingesta o después de la ingesta de qué sustancias, pero salió a decir aquello de, aquello que dijo, pocos días antes de... Yo dije: ‘Es imposible que gane las elecciones’”.
Ante estas declaraciones, el mandatario nacional denunció las "calumnias e injurias" y enfatizó que "el Gobierno de Pedro Sánchez tiene problemas más importantes de los que ocuparse, como las acusaciones de corrupción que caen sobre su esposa".
La respuesta de la Casa Rosada no tardó en llegar, repudiando las calumnias del funcionario español y apuntando directamente contra Pedro Sánchez. El comunicado oficial expresó: "El gobierno de Pedro Sánchez tiene problemas más importantes de los que ocuparse, como las acusaciones de corrupción que caen sobre su esposa, asunto que lo llevó incluso a evaluar su renuncia".
El comunicado oficial también incluyó duras críticas al accionar de Sánchez, señalando que "ha puesto en peligro la unidad del Reino, pactando con separatistas y llevando a la disolución de España; ha puesto en riesgo a las mujeres españolas permitiendo la inmigración ilegal de quienes atentan contra su integridad física; y ha puesto en peligro a la clase media con sus políticas socialistas que solo traen pobreza y muerte".
Por su parte, el Ministerio de Exteriores de España rechazó rotundamente los términos del comunicado emitido por la Oficina del Presidente de Argentina, asegurando que "no se corresponden con las relaciones de dos países y pueblos hermanos".