17 de mayo 2024
15 de abril 2024 - 10:30hs

La reunión del Comité de Crisis que encabezó el presidente Javier Milei en la noche del domingo tras el ataque de la República Islámica de Irán a Israel, y que contó con la presencia del embajador de Israel en la Argentina, Eyal Sela, tuvo como foco principal la vulnerabilidad que representa para la Argentina la zona de la Triple Frontera con Brasil y Paraguay, un área de mucho tránsito de bienes y personas, con controles insuficientes y, sobre todo, es una región sobre la que pesa la sospecha fundada de tener presencia de la organización terrorista Hezbollah

Si bien el Gobierno evitó dar detalles sobre las cuestiones de seguridad interior que se discutieron, trascendió que durante la reunión el jefe de Gabinete Nicolás Posse presentó un informe elaborado durante el fin de semana por la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) con el foco puesto en la preocupación por la triple frontera, y que contó con aportes de diferentes áreas del Gobierno como Inteligencia, Seguridad, Defensa, Cancillería, Interior y Estrategia. De la reunión también participaron la secretaria de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, y los ministros de Seguridad, Patricia Bullrich; del Interior, Guillermo Francos; de Salud, Mario Russo; de Justicia, Mariano Cúneo Libarona; el asesor Santiago Caputo; el vocero, Manuel Adorni, y la vicepresidenta, Victoria Villarruel. Mientras que el titular de la cartera de Defensa, Luis Petri, participó de la reunión por videoconferencia desde Dinamarca.

El presidente Javier Milei junto al embajador israelí Eyal Sela este domingo en la Casa Rosada

La preocupación por la triple frontera es uno de los temas que muy probablemente serán tocados en la reunión que la canciller Diana Mondino tendrá este lunes con su par brasileño Mauro Vieira en Brasilia. Luego, Mondino volará a San Pablo para reunirse con el vicepresidente local, Geraldo Alckmin.

La presencia de Hezbollah en la Triple Frontera 

La preocupación por la posible presencia de Hezbollah en la Triple Frontera no son nuevas. “No olvides que cuatro miembros de Hezbollah vinculados al atentado de AMIA viven tranquilamente en la Triple Frontera”, sostuvo este domingo la periodista española Pilar Rahola en diálogo con el periodista Luis Majul en su programa La Cornisa. 

Abajo, a la izquierda, la ciudad argentina Puerto Iguazú, a la derecha la ciudad brasileña de Foz do Iguaçu; arriba, en la margen paraguaya, Ciudad del Este

La organización terrorista tiene presencia en más de cuarenta países, mientras que en Sudamérica la frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay ha sido señalado como uno de sus núcleos de actividad. Su presencia ha sido documentadadesde la década de 1990, al abrigo de las comunidades libanesas fruto del éxodo que provocó la guerra civil entre 1975 y 1990. Por supuesto, no todos los miembros de estas comunidades participan en las actividades de apoyo y financiación a Hezbollah, pero “siempre que hay presencia de redes vinculadas al 'Partido de Dios' [traducción literal de ‘Hezbollah], se encuentran mezcladas y mimetizadas en esas comunidades chiitas", sostuvo Emanuele Ottolenghi, del instituto de investigación FDD (Foundation for Defense of Democracies) en Washington en una entrevista con la cadena alemana Deutsche Welle.

La Triple Frontera es una zona de alto tránsito comercial, donde se mueve mucho dinero, y con una infraestructura que incluye tres aeropuertos internacionales. Pero además, la presencia de las Cataratas del Iguazú hace que que haya una alta afluencia de turismo de todo el mundo por lo cual es fácil llegar a la región sin llamar mucho la atención. 

Con una porosa frontera, donde se calcula que por año se trafican entre 20 mil y 50 mil millones de dólares en contrabando de mercaderías, incluidos drogas y armas, convierte a la Triple Frontera en un paraíso para las organizaciones criminales. 

En septiembre de 2023, la especialista en terrorismo Rashmi Singh advirtió sobre la actividad terrorista en la zona de la Triple Frontera durante su exposición en el ciclo de conferencias “Terrorismo y Radicalización de la Violencia en el Cono Sur”, organizado por el Centro de Estudios sobre Seguridad Hemisférica, Terrorismo y Criminalidad Financiera de la Universidad de Buenos Aires. Singh reveló que se ha detectado reclutamiento, actividad de propaganda, construcción narrativa, financiamiento, adquisición de recursos y mucho más. “Entonces yo diría ‘sí, tenemos actividad terrorista en la Triple Frontera’”, dijo la especialista, que investigó el tema desde febrero de 2021 junto con la Red Colaborativa de Investigación sobre Terrorismo, Radicalización y Crimen Organizado de la Pontificia Universidad Católica de Minas Gerais. 

La Triple Frontera, principal punto vulnerable por la presencia de Hezbollah

El objetivo de su investigación era obtener información sobre la actividad en cuatro centros de comercio ilícito: en América Central, en Panamá, Guatemala y Belice; en Sudamérica, en la Triple Frontera; en Oriente Medio, en Dubai y en los Emiratos Árabes Unidos; y en Europa del Este, en Ucrania. Según el trabajo, en la Triple Frontera hay un vínculo muy peculiar entre la delincuencia organizada y las redes terroristas. La lista de comercio ilícito en la región incluye narcotráfico, contrabando, tráfico de armas, trata de personas, contrabando de fauna, falsificación de productos de tabaco y alcohol, y tráfico de oro, entre otros. La economía ilegal en la región se ve facilitada por un entorno con controles muy débiles y por una corrupción muy extensa, generando la tercer área de libre comercio más grande del mundo, detrás de Miami y Hong Kong.

La investigación -según contó Singh- logró identificar que en la frontera entre Brasil, Argentina y Paraguay el tráfico de armas es la actividad que se encuentra en el primer lugar del comercio ilícito, seguido por la trata de personas y el narcotráfico. Estas transacciones ilegales generan 210 mil millones de dólares en pérdidas para el fisco, lo que equivale al 2 por ciento del PBI de Latinoamérica. 

Singh relató además que se da un hecho muy particular en la región: desde Brasil se envían armas de manera legal a Paraguay y ese mismo armamento vuelve de forma ilegal a Brasil para ser utilizadas por grupos criminales como el PCC o el Comando Vermelho.

Con relación a la droga, la especialista reveló que el 98% de la marihuana que se produce en Paraguay se exporta, de esa cantidad el 20% va a Argentina, Uruguay, Chile y Bolivia y el 80% restante tiene como destino a Brasil. 

Además, la zona es un paraíso para el lavado de dinero, por la falta de controles y porque en la Triple Frontera la economía se mueve casi en su totalidad con dinero en efectivo.

La especialista mencionó también que se está registrando un incremento en la Argentina de robos de jets privados por parte de organizaciones delictivas que luego son adaptados para el transporte de mercaderías ilícitas como drogas y armas.

En Estados Unidos se considera a la Triple Frontera como "la mayor economía ilícita del hemisferio occidental”, y está en la mira de Washington al menos desde diciembre de 2006, cuando el Departamento del Tesoro detectó allí una red que suponía "una arteria principal de la financiación de Hezbollah en el Líbano" y se interceptó una carta de su líder, Hassan Nasrallah, agradeciendo a los libaneses de la región su apoyo. "Si esa carta se hubiera enviado por correo a un individuo en los Estados Unidos (...) habría sido arrestado como agente terrorista", dijo entonces Dennis Lormel, investigador del FBI.

La actividad de Hezbollah en América Latina

Para Ottolenghi, Hezbollah tiene “una red bastante bien establecida" en Latinoamérica, que abarca desde México hasta Chile, pasando por Guatemala o Costa Rica. "Pero hay centros que son particularmente importantes", como la zona fronteriza entre Colombia, Panamá y Venezuela, o la conocida como Triple Frontera, entre Argentina, Brasil y Paraguay, especialmente en la localidad paraguaya de Ciudad del Este.

Las actividades de la organización terrorista Hezbollah en Latinoamérica no se han limitado a la financiación y al reclutamiento. Desde los atentados de la AMIA, en 1994, y la Embajada Israelí de Buenos Aires, en 1992, no ha logrado cometer nuevos atentados, pero lo ha intentado en al menos cinco ocasiones. 

La última fue en noviembre de 2023, cuando tres brasileños fueron detenidos cuando intentaban reclutar gente para Hezbollah con el objeto de cometer atentados contra intereses judíos y sinagogas en Brasil. Otro caso resonante fue el de un libanés nacionalizado estadounidense que viajó a Panamá para estudiar posibles objetivos de atentados terroristas, entre los que estaban las embajadas de Israel y de Estados Unidos y el Canal de Panamá. O el descubrimiento en Bolivia de un almacén de Hezbollah en 2017 con más de dos toneladas de nitrato de amonio.

La Policía Federal en alerta naranja después del ataque de Irán a Israel

Bajo el liderazgo del Ministerio de Seguridad, comandado por Patricia Bullrich, las fuerzas argentinas elevaron su nivel de alerta a naranja después de los recientes ataques perpetrados por Irán contra Israel, por lo que se aumentó la vigilancia de puntos estratégicos como la Embajada de Israel, la Casa de Gobierno y comunidades judías en todo el país. También se elevó la protección de funcionarios internacionales y se mantiene una especial atención en la Triple Frontera.

 

La División Custodia de la Policía Federal, responsable de la protección de edificios estatales y del presidente Javier Milei, está involucrada en esta iniciativa y, según informó Infobae, toda la fuerza policial está preparada para actuar según sea necesario. También la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) ha reforzado la seguridad en los aeropuertos del país.

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