La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, confirmó este sábado que el gendarme Agustín Gallo, detenido en Venezuela bajo acusaciones de espionaje cuando visitaba a su familia, se encuentra "en una base de inteligencia en Táchira" y subrayó que "estamos trabajando todos juntos para que esto no se convierta en un casus belli (motivo de guerra)" sino que tenga "un final feliz".
"Nosotros sabemos donde está. Está en una base de inteligencia en Táchira. La citaron a la madre de la novia, pero ella por un tema de seguridad no se acercó, Ella es abogada", dijo Bullrich a Radio Mitre.
La ministra indicó asimismo que "la Gendarmería, y esto es una primicia, con acuerdo del Ministerio de Seguridad, acaba de presentar una denuncia penal por este secuestro" de una persona "que había ido como ciudadano argentino, no como miembro de la Gendarmería, a buscar a su mujer que hacia siete meses había tenido que volver por un tema familiar, porque su madre estaba enferma".
Además, Bullrich anunció que "a partir de ahora he establecido una norma para que todas las fuerzas de seguridad tengan prohibido ir a determinados países e informen a donde van a ir, porque nunca nos imaginamos que esto podía pasar"
La titular de la cartera de Seguridad explicó que Gallo es “un suboficial de la Gendarmería que lo han tomado de rehén del régimen y estamos trabajando con el canciller Gerardo Werthein codo a codo, con todos los equipos, para que realmente cese este secuestro" y que "pueda volver con su familia, tranquilo a la Argentina. Estamos realmente muy indignados y preocupados".
En ese marco, señaló que el canciller le contó que aún "no tiene colaboración" de otros países y que "le iba a pedir a Francia".
"Queremos una colaboración, porque nuestra embajada está invadida, se han llevado a un chofer", narró Bullrich, y enfatizó que "estamos bajo asedio del régimen chavista, del régimen de Maduro, y necesitamos que un tercer país nos ayude y el canciller está buscando cuál es. Hablo cada 20 minutos con el canciller sobre este tema", completó.
Sobre la condición de supuesto espía del gendarme detenido, la ministra manifestó que "es una interpretación totalmente estúpida, banal, poco seria. Es una persona que tiene a su hijo allá, su mujer allá, su familia allá, que fue a visitarla, que fue en sus vacaciones".
"De ahí poder inferir que era un espía de la Argentina que manda un gendarme por un paso legal, diciendo que es gendarme, con sus credenciales de gendarme, es como una estupidez. Seríamos muy malos como inteligencia si hiciéramos eso", respondió.
“Vamos a luchar por todos los medios porque este secuestro es absolutamente ilegal, muestra que no hay derechos humanos ni libertad de las personas, y vamos a defender a nuestro gendarme con todas nuestras fuerzas”, completó.