La pobreza volvió a aumentar durante el primer trimestre de 2026 y alcanzó al 30% de la población, según las estimaciones del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA), elaboradas en base a datos del INDEC. El indicador subió 0,1 puntos porcentuales respecto del cierre de 2025, mientras que la indigencia trepó al 6,5%, con un incremento de 0,4 puntos.
Aunque la comparación interanual todavía mostró una mejora frente al 31,4% registrado en el mismo período de 2025, el informe advirtió sobre un cambio de tendencia. Según las estimaciones del ODSA, alrededor de 1,8 millones de personas cayeron bajo la línea de pobreza entre el tercer trimestre de 2025 y el primero de este año.
Las causas del repunte
El director del ODSA, Agustín Salvia, explicó que el deterioro respondió a una combinación de factores. Entre ellos, señaló que la Canasta Básica Alimentaria aumentó un 11,6% durante el trimestre, mientras que el índice salarial total avanzó un 8,6%, lo que redujo el poder de compra de los hogares.
Además, indicó que la informalidad laboral alcanzó al 44,2% de los ocupados, la subocupación aumentó 1,1 puntos y el crecimiento económico perdió impulso. A eso se sumó el impacto del aumento de tarifas de energía, transporte y alquileres, que afectó con mayor intensidad a los sectores más vulnerables.
Las regiones más afectadas
El relevamiento mostró fuertes diferencias entre los principales aglomerados urbanos. Concordia registró el mayor nivel de pobreza del país, con un 52,5%, seguida por Gran Resistencia (49,7%) y Posadas (42,6%).
En materia de indigencia, Gran Resistencia encabezó el ranking con un 24,3%, por delante de Concordia (11,2%) y Posadas (10,7%). Para el ODSA, una reducción sostenida de la pobreza dependerá de que el crecimiento económico se traduzca en empleos más productivos y mejor remunerados, un escenario que, según el informe, todavía no se observa con claridad en el corto plazo.