6 de julio 2024 - 10:15hs

Una de las consecuencias más directas de las medidas económicas del gobierno de Javier Milei se observa en la mesa de los argentinos, donde desde principios de año hay un 17,5% menos de platos con carne vacuna, un 14,5% menos de lácteos y un 45% menos de panificados.

Desde una perspectiva comercial, las ventas en supermercados y autoservicios experimentaron una reducción del 8% interanual en el mismo período. Los alimentos perecederos fueron los más afectados, con una caída del 20,5% interanual, y las bebidas, con un descenso del 19,1%, según la consultora Scentia.

A nivel mayorista, se observó una disminución en la cantidad de unidades por ticket y en la frecuencia de compras.

Más noticias

Según CADAM, los productos más afectados fueron postres, yogures, dulces, chacinados y bebidas en general, mientras que se registraron mayores compras de productos básicos como aceites, harinas y azúcar.

Antes de Milei, el informe "Una mirada sobre la evolución del consumo alimentario a nivel mundial y en Argentina en las últimas seis décadas" (de Daniel Díaz, Andrea Goldberg, Rosa Fernández, Laura Barbieri y Andrea Graciano) comparaba que, mientras el consumo aparente per cápita de alimentos desde 1961 a 2021 crecía en el mundo un 42%, en Argentina solo aumentaba un 4%, 10 veces menos.

Carnes, leche y pan son históricamente los pilares de la dieta argentina, de acuerdo con el estudio.

El comportamiento actual del consumo

Más recientemente, el Mercado Ganadero de la Bolsa de Comercio de Rosario (Rosgan) precisó que el consumo de carne bovina durante el primer cuatrimestre del año fue de 42 kilogramos per cápita, 4,5 kilos menos que en el último cuatrimestre de 2023 (48,5).

El consumo de leche fluida cayó un 19,6% y el de leche en polvo, un 30,4%, en comparación con el mismo período del año pasado.

Asimismo, desde los sectores panaderos se advierte una merma del 45% en la venta de pan.

Una explicación se encuentra en la caída del 34,1% del poder adquisitivo del salario mínimo, según el Centro de Investigación y Formación de la Central de Trabajadores de la Argentina (Cifra-CTA) en abril.

Otra razón sería que, a fines de marzo, en el distrito más rico del país, se contabilizaban más de un millón de pobres, de los cuales unos 470 mil eran indigentes, que no podían cubrir la canasta de alimentos, es decir, 155 mil más desde el cuarto trimestre del año pasado, de acuerdo con la Dirección de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires.

Qué pasa con la carne

Según la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de Argentina, la producción de carne en los primeros cuatro meses del año fue de 988 mil toneladas, una baja del 7,7% interanual.

De esta oferta total, 324 mil toneladas se exportaron y 664 mil toneladas quedaron para el consumo interno, 17,5% menos que en el primer cuatrimestre del año pasado.

"El consumo aparente de carne vacuna por habitante sería de unos 42,4 kilos por año en el primer cuatrimestre de 2024, 18,5% menos que en el mismo período de 2023, el más bajo de las últimas tres décadas", indicaron desde Rosgan.

La Bolsa de Rosario también señaló una disminución en los indicadores del sector porcino. La producción de cerdos acumuló 174.000 toneladas, retrocediendo un 2,4% interanual. En cuanto al consumo, se registraron 177.000 toneladas en el primer trimestre, cayendo un 4% interanual, y ubicándose en 15,2 kilos por habitante por año.

"Hoy solo se compra carne vacuna para darse un gusto, el consumo de carne en el primer cuatrimestre de este año cayó el 17,5%", señaló Miguel Schiariti, director de la Cámara de Industria y Comercio de Carnes de la República Argentina (CICCRA). Recordó que en 2001 había un escenario similar, aunque destacó que en ese momento "la gente no tenía plata" y reemplazó el consumo de proteína animal por papas, fideos y arroz.

También comparó que, con el precio de un kilo de carne vacuna, se podían comprar tres kilos de pollo o dos de cerdo.

En 2021, el argentino promedio consumió 109,4 kilos por habitante al año de proteínas animales, de los cuales 47,8 fueron de carne bovina, representando apenas el 44% del total, comparado con el 60-70% a principios del milenio, según la Bolsa de Comercio de Rosario.

La cifra es la más baja desde 1920, y según la investigación de Alberto Lugones y Emilce Terré, la baja participación de la carne bovina en la dieta argentina se debe tanto a la elección de alimentos de base vegetal como a la incorporación de otro tipo de carnes.

El jefe del Departamento de Promoción Interna del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), Adrián Bifaretti, explicó: "En el país hay un 70% de la población que es carnívora bien tradicional. Un 7% de población veggie, es decir veganos y vegetarianos que no están consumiendo carne. Y un 24% más o menos que son flexitarianos. Gente que, a pesar de comer de todo, va disminuyendo el consumo de productos cárnicos y va priorizando el consumo de alimentos de origen vegetal, y la tendencia es que esto se profundice".

No obstante, en 2023 hubo un repunte en el consumo de carne de 3 kilogramos por habitante respecto de 2022, ubicándose en 51,1 kg, casi 3 puntos más que en 2022.

Bifaretti analizó "dos cuestiones básicas": una caída estructural relacionada con cambios en las conductas alimentarias de la población, especialmente en los segmentos más jóvenes, que empiezan a no querer comer carne por razones éticas y morales vinculadas a la carne y el medio ambiente. "Obviamente después hay un tema de bolsillo, económico. Cuando se lo ve desde las posibilidades de la población, hay una limitación importante para adquirir, no solo carne, sino otro tipo de alimentos y bienes", agregó.

La leche

Al finalizar el primer trimestre del año, las ventas de leche cayeron un 18,7% en toneladas de producto, comparado con el mismo periodo de 2023, y un 15.3% en litros equivalentes, según el Instituto para el Desarrollo Agroindustrial Argentino.

image.png

El consumo de leche fluida acumuló una caída del 19,6%, mientras que las leches en polvo un 30,4%, en toneladas y en comparación con los primeros tres meses de 2023.

El informe también registró una caída en quesos, que representan el 60% del consumo de lácteos, del 10,4%, medido en toneladas.

La disminución afectó a todos los productos lácteos, siendo mayor en aquellos de mayor valor agregado y unitario, como quesos de pasta muy blanda, quesos rallados, leches saborizadas, yogures, flanes y postres, asociada a las subas de precios y al retraso en el poder adquisitivo del sector medio de la población que demanda en mayor cuantía estos productos, explicaron desde el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), creado por empresas de la cadena lechera y entidades del agro como Crea, Coninagro y Sociedad Rural.

El consumo de pan

El presidente del Centro Industrial de Panaderos de Merlo, Martín Pinto, estimó: "tenemos en todas las panaderías de la Argentina una caída del 45% en las ventas. La gente no consume".

El dirigente reconoció el fuerte incremento de precios en ese rubro en los últimos meses, luego de la eliminación del Fondo Estabilizador del Trigo Argentino, creado en marzo de 2022 para subsidiar la harina y fijar un valor de referencia para el mercado interno. "Fue un logro importante del gobierno anterior porque sacó a la harina de la órbita del dólar", destacó Pinto.

image.png

El mecanismo fue creado tras el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, líderes en el mercado mundial de trigo, lo cual generó un alza global de los precios del cereal. Y tuvo por objetivo "estabilizar el costo de la tonelada de trigo comprada por los molinos argentinos" para "mantener una estabilidad en la participación de la bolsa de harina como componente del costo de los productos derivados de ella".

En abril de este año, a través de la Resolución 142/2024, se dispuso liquidar el Fondo Estabilizador del Trigo Argentino, junto a otros fondos fiduciarios como el de Integración Socio Urbana o el Nacional de Incentivo Docente, bajo el argumento de reducir los gastos del Estado.

En el caso del trigo, esto permitió la dolarización del precio del cereal y el incremento del precio del pan y sus derivados.

Temas:

crisis Javier Milei medidas económicas Alimentación

Seguí leyendo

Más noticias

Te puede interesar

Más noticias de Uruguay

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos