El primer cuatrimestre del año cerraría con un nuevo hito para la agroindustria argentina y, de acuerdo a los embarques programados hacia fines de abril, el desempeño exportador sería de 40 millones de toneladas (Mt), ya sea en forma de grano o transformados en productos derivados, 11% más que el récord anterior.
Ello se debe a los grandes embarques de maíz, trigo y girasol, la gran performance de las exportaciones de cebada y un ritmo promedio para sorgo y soja, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Exportaciones agroindustriales
Los volúmenes toman más relevancia si se tiene en cuenta que la soja de nueva cosecha todavía no comenzó a llegar de manera generalizada como ya suele ocurrir para esta altura. De hecho, en los últimos 26 años, el complejo soja nunca había tenido tan poca participación en los embarques agroindustriales del primer cuatrimestre como el presente año, añade el informe.
El desempeño del maíz
En referencia al volumen programado a exportar hasta fines de este mes, entre marzo y abril se embarcarían 10,3 millones de toneladas (Mt) de maíz, un 54% más que el primer bimestre de la campaña anterior y 3,7 Mt más que el promedio de los últimos cinco años; cuando nunca antes se habían superado las 5 Mt para un solo mes.
Hasta el momento, se acumulan negocios por 23,7 Mt en lo que va de la campaña, el 35% de la cosecha estimada; y el avance de cosecha a nivel nacional ya alcanza 32% de la superficie.
La Secretaría de Agricultura volvió a subir la estimación de área sembrada, desde 10,5 hasta 11,2 millones de hectáreas, lo cual lleva la proyección de producción hasta 67,6 Mt.
Performance exportadora sin precedentes en el girasol
El mercado de girasol 2025/26 estima una producción récord de 7,3 Mt; 30,4% más que en el año anterior. Según la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, ya se cosecharon 6,98 Mt y se emitieron cartas de porte por 4,55 Mt.
Crecieron las exportaciones de semilla de girasol en bruto en el primer cuatrimestre, por cerca de un millón de toneladas. Esta situación de mercado tiene que ver con la combinación de un nivel productivo local sin precedentes y, fundamentos coyunturales de oferta y demanda global que implican necesidades de importación del mercado europeo. Según la Comisión Europea, Argentina suministró el 30,6% de las importaciones de semillas de girasol de la UE, cuando el año pasado el share a esta altura era de 1%.
La harina de girasol también ganó importancia en el mercado europeo, con un share de 54%, cuando el año pasado era de 27%.
Este año los dos grandes importadores del bloque son Bulgaria y Rumania. Bulgaria -el segundo mayor productor de girasol de la Unión Europea (UE)- padeció el destiempo climático en momentos críticos, implicando la caída en la producción interna. Frente a este escenario, las fábricas debieron complementar la oferta local con girasol importado. Según se informó en Bulgaria, inicialmente se comprarían hasta 400.000 toneladas de semilla argentina.
Mientras que Rumania es el principal productor de girasol de la UE, el cual también mostró un fuerte interés en la materia prima argentina, con la compra de más de 100.000 toneladas, el segundo destino en nivel de importancia de las exportaciones de semillas. En este caso no es por una escasez de oferta interna sino porque la alta competitividad de la cosecha argentina deja un margen atractivo para la industria molinera rumana, aun considerando los fletes, dado el alto precio del aceite de girasol en Europa.