En línea con lo esperado tras los datos negativos de industria y construcción de hace dos semanas, la actividad económica cayó en marzo un 8,4% en la medición interanual y un 1,4% en la intermensual desestacionalizada. Esto rompió la breve desaceleración observada en enero y febrero.
En términos interanuales, la economía había caído 4,5% en diciembre, 4% en enero y 3,2% en febrero. En comparación intermensual desestacionalizada, esas cifras fueron 2,8%, 0,8% y 0,2%, respectivamente. Al igual que esas cifras, el dato de marzo fue informado hoy por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en su Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).
Con este dato, que confirma cinco meses consecutivos de caída interanual, la contracción del nivel de actividad acumulada en el primer trimestre de 2024 es del 5,3%.
El análisis de economistas
El economista Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, analizó que, habiendo tenido anticipadamente datos de construcción e industria con caídas muy fuertes, no había ninguna duda de que el EMAE iba a caer también. “El 1,4% mensual desestacionalizado es bastante elevado, mientras que la caída interanual, de 8,4%, no le presto mucha atención, porque ya se venía cayendo de antes y está exagerada porque hubo menos días hábiles en este marzo que en el de 2023”, comentó el especialista.
En el análisis por sectores, lo que se ve, continuó Tiscornia, es que el agro sigue en recuperación –algo esperable, porque tiene una buena cosecha después de la sequía que lo golpeó el año pasado–, y la minería también avanza a buen ritmo. “En contraste, la industria disminuyó 19,6% interanual; la construcción, 29,9%; y el comercio, 16,7%”, afirmó el economista.
Por su parte, el economista Gabriel Caamaño, de Estudio Ledesma, indicó que la caída mensual es grande y está en línea con lo esperado. “Algo similar habían anticipado los datos sectoriales y primarios para marzo. El primer trimestre quedó 5,2% abajo respecto al mismo período de 2023 y 3% abajo del último trimestre de 2023. Que la caída haya sido tan fuerte en marzo, último mes del trimestre, le deja un arrastre negativo fuerte al segundo. Veremos si lo revierte”, afirmó.
De cara a lo que viene, Tiscornia dijo que hay algunos datos parciales que permiten ser optimista respecto a que se podría ver una mejora en lo mensual, mientras que la comparación interanual seguirá siendo mala. “Además, en abril es cuando más empieza a impactar la cosecha de soja, al igual que en mayo, con lo cual es probable que eso tenga un efecto positivo en la medición mensual desestacionalizada”, concluyó el economista.