Cinco meses y ninguna ley. El Gobierno de Javier Milei sigue virgen en términos legislativos. Y así será por unos días más. La aprobación de la Ley Bases se demorará más de la cuenta, la media sanción obtenida en diputados sufrirá modificaciones y en el mejor de los casos – por ahora el más probable – volverá a la Cámara de Diputados donde finalmente verá la luz.
Las negociaciones que dieron su fruto en diputados naufragan en la Cámara alta. Un radicalismo partido, un PRO disminuido y un peronismo unido dibujan el contorno de un escenario adverso para el oficialismo. “En esta Cámara ellos no tienen un Pichetto”, razona uno de los hombres fuertes del peronismo en el Senado y explica: “Miguel le hizo casi todo el laburo acá adentro. Vos podés negociar afuera lo que quieras, pero tenés que tener alguien acá que de la última puntuda. El oficialismo hoy no tiene esa persona en el Senado”.
La Libertad Avanza había planteado un cronograma ambicioso. Intentaría tratar en Comisión y dictaminar en menos de una semana tanto la ley bases como el paquete fiscal. Sin embargo, sucumbió ante la objeción más sencilla: “necesitamos más tiempo”.
Claro que el freno de la dinámica parlamentaria no tiene que ver con el simple pedido por parte de la oposición respecto al vértigo del debate, sino con la falta de las voluntades necesarias para lograr la sanción de la norma.
En términos concretos, y según pudo averiguar El Observador, el oficialismo nunca logró confirmar más de 32 votos positivos de los 37 que necesita para garantizarse el triunfo en el recinto.
La Libertad Avanza sufrió un doble revés el jueves en los plenarios de Comisiones. El primero tiene que ver con el fracaso a la hora de intentar de emitir los dictamines; el segundo con la exposición de la fragilidad de los acuerdos con los Gobernadores. La realidad se impuso. La cantidad de puentes a tender son limitados y es imposible que los acuerdos beneficien a todos. Más si se trata de una ley que distribuye recortes.
Los débiles acuerdos para la ley bases
En su lógica el gobierno sumó acuerdos con gobernadores peronistas o en principio opositores, pero no sumó votos. ¿Error de cálculo o impericia? Da lo mismo. Los puentes tendidos con Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero) no redundaron en voto y tampoco en la fragmentación de los dos bloques en los que se divide Unión por la Patria que por ahora funcionan como una unidad monolítica de 33 legisladores.
Las razones por las cuales los legisladores no votan en consonancia con la relación que tejió el ejecutivo con los mandatarios provinciales tiene dos andariveles: desconfianza en el cumplimiento de acuerdos y falta de conducción. Más allá de las razones, las cuentas no dan. Y oficialismo tendrá que ceder.
Ante el nuevo panorama el oficialismo mira el calendario que tiene como fecha límite el 25 de mayo. La fecha autoimpuesta por Milei para rubricar el pacto de mayo es una guillotina que se balancea sobre el trabajo que realizan los distintos actores del oficialismo para aprobar la norma.
Nuevo cronograma para la Ley Bases en el Senado
El nuevo borrador de fechas que barajan en LLA marca al 14 de mayo como fecha probable para la emisión de dictamen y al 22 de mayo como el día que el texto será tratado en el recinto.
En ese marco, desde el peronismo ya confirman una movilización masiva encabezada por la CGT para el día que se lleve a cabo la sesión y todavía no dan por caída la posibilidad de rechazar la norma