23 de julio 2025 - 15:05hs

El reconocido neurólogo Conrado Estol fue entrevistado este miércoles por Luis Majul en El Observador 107.9, donde analizó un reciente estudio científico que revela las diferencias neurológicas entre las personas optimistas y las pesimistas. El especialista, con más de 40 años de experiencia y 8.000 a 10.000 pacientes atendidos por accidentes cerebrovasculares (ACV), explicó de manera didáctica los hallazgos de esta investigación realizada con resonancia magnética funcional.

El doctor Estol comenzó su exposición aclarando que "el optimista es un pesimista mal informado", pero luego detalló los descubrimientos científicos que muestran claras diferencias en el funcionamiento cerebral. El especialista explicó que la resonancia magnética funcional permite observar no solo la estructura del cerebro, sino también su funcionamiento y activación en tiempo real.

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Según detalló, los optimistas tienen mayor actividad en la corteza frontal, área responsable de la función ejecutiva, el planeamiento y la organización de acciones. "Optimista, hacés cosas", sintetizó el neurólogo de manera contundente. Además, los optimistas presentan mayores niveles de dopamina, el neurotransmisor relacionado con la motivación y la recompensa, y poseen más materia gris en núcleos cerebrales vinculados con la empatía, el manejo de conflictos y las emociones.

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El neurólogo ilustró este funcionamiento con su propia experiencia: "Ya el día anterior mi cerebro se programa para hacer cosas. Lo trata de ordenar", explicó, describiendo cómo planifica sus actividades desde la noche anterior y las organiza temprano por la mañana, antes o después de entrenar.

Las características del cerebro pesimista

En contraposición, los pesimistas muestran mayor actividad en la amígdala cerebral, núcleo que gestiona el miedo y las emociones negativas. También presentan niveles más elevados de cortisol, la hormona del estrés, y menor cantidad de materia gris en la corteza frontal encargada de la planificación.

"Los pesimistas tienen la amígdala activada, más cortisol y menos corteza gris en la zona que se ocupa de llevarte a hacer cosas", explicó Estol, describiendo así el patrón neurológico que caracteriza a estas personalidades.

El especialista ilustró estas diferencias con el ejemplo de tenistas profesionales: mientras algunos rompen la raqueta contra el piso tras un error, otros mantienen la calma y se concentran en el siguiente punto. "El soy bueno para esto. El otro va a decir: 'Soy pésimo, soy el peor'", ejemplificó sobre estas diferencias en la atribución de resultados.

Durante la entrevista, Majul compartió su fascinación por los entrenamientos de tenistas de élite, describiendo ejercicios donde "les tiran 1.000 pelotitas chiquitas, grandes, diferentes colores" para desarrollar reflejos y mantener la atención. Estol confirmó conocer estas metodologías, mencionando la famosa academia de tenistas de Nick Bollettieri, de donde salieron figuras como María Sharapova y Pete Sampras, y destacó que estos entrenamientos incluyen condicionamiento mental. "El bueno no es el que rompe la raqueta contra el suelo, es ése que lo ves con cara de impávido", señaló, citando a Jannik Sinner y Carlos Alcaraz como ejemplos de tenistas que mantienen la concentración sin importar las circunstancias.

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La neuroplasticidad como esperanza

Una de las revelaciones más importantes de la entrevista fue cuando Estol explicó que el cerebro tiene neuroplasticidad, es decir, es cambiable. "Que el pesimista sepa que el cerebro es cambiable", enfatizó el neurólogo, ofreciendo esperanza a quienes se identifican con patrones pesimistas.

El doctor mencionó dos herramientas específicas para modificar estos patrones cerebrales: la terapia cognitivo conductual y el mindfulness (una forma de meditación). "No te digo que sea fácil, no te digo que pasen dos semanas, pero esa persona con una tendencia pesimista puede reestructurar su cerebro hacia una actividad más optimista", aseguró.

Para ejemplificar que el éxito no requiere perfección, Estol recurrió a otro ejemplo del tenis: recordó un discurso de Roger Federer en una universidad estadounidense, donde el tenista suizo reveló que había ganado apenas el 53% de los puntos a lo largo de su carrera, a pesar de ser considerado el mejor de la historia. "Federer fracasó el 47% de las veces y eso lo convierte en el mejor", reflexionó el neurólogo, agregando que "nadie esté buscando la perfección y que todo salga bien".

El especialista también reconoció el estímulo intelectual que le genera conversar con Majul: "Vos estimulás mi cerebro, me hace muy bien", le confesó al conductor, quien a su vez expresó que Estol es una de las pocas personas que le dan "mucha más ganas de hablar durante mucho más tiempo".

La entrevista concluyó con una consulta sobre el estado de Locomotor Oliveras, donde Estol aclaró el significado médico del término "irreversible" en casos de ACV. El especialista, que atiende en una unidad de ACV donde han visto 1.500 pacientes, explicó que cuando un paciente requiere una craneectomía descompresiva —cirugía que se realiza para salvar vidas en casos de "ACV maligno"— y permanece con respirador mecánico una semana después, "muchos de esos pacientes, lamentablemente, no recuperan nunca la conciencia por el grado de daño que han tenido en el cerebro".

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